lunes, mayo 19, 2008

Colaboraciones 2008 (The Bootleg Series Vol. 20)




Estafa

No es la primera ocasión en que la publicidad, combustible forzoso para la televisión, llama mi atención. Tenemos cientos de variantes dentro del amplio, además de mutante, mundo de las estrategias de venta. Si nos fijásemos en los primeros pasos dubitativos de esta forma de sacar dinero, no seríamos capaces de reconocer como reclamo lo que se nos presentaba hace unos años. Antes daba la impresión de ser algo más inofensivo, algo neutro que comenzaba su andadura; con un par de rimas o un eslogan aparente bastaba para llamar la atención del comprador. Ahora ya no es suficiente, el cliente se ha vuelto más sofisticado; o mejor dicho, es el marketing el que ha tejido una maraña de la que cada vez se hace más difícil escapar.

La estrategia corporativa más común es la de la invasión de un producto a todos los niveles, ya no se contentan con los espacios destinados al anunciante, ahora tienen una presencia superlativa en cualquier franja en la que quede un resquicio para ‘vender la moto’. Los programas son patrocinados; los presentadores hacen la pantomima de anunciar, como si fuese prácticamente cosa suya, los productos; en series y películas podemos observar como los protagonistas utilizan ciertas marcas mientras que procuran que entren bien en el encuadre. Es decir, nuestra vida se convierte sin remedio en una gran marca empresarial de la que no hay posibilidad de evadirse. Cada día somos más parecidos a los hombres anuncio que todavía se pueden ver en algunas ciudades.

En esta maniobra especialmente agresiva, tenemos una serie de víctimas fáciles para los ardides de los astutos publicistas, como siempre, estos son los que menos formación tienen. Aquellas personas con menos capacidad crítica, hecho que suele ir acompañado de importantes lagunas culturales, son las presas propicias para la nueva promoción del siglo veintiuno. La mentira se convierte en el arma fundamental, engaños y demás fruslerías adornadas con pompa y solemnidad se convierten en la moneda de cambio con la que intentan engatusarnos.

Demostrado ha quedado tiempo atrás que el planeta sufre una degeneración, que en opinión, de los nuevos gurús pro-conservacionanistas nos empuja sin remisión hacia el final de la existencia tal como la conocemos en nuestros días. Este movimiento lleva ya tiempo en funcionamiento, desde mediados de los años sesenta, cuando los grupos ecologistas levantaron la voz para denunciar la supuesta devaluación a la que estamos sometiendo nuestro planeta. Hasta aquí todo más o menos normal, tenemos un grupo antisistema al que no se le hace ni caso y que de vez en cuando se hace notar con alguna acción espectacular. El problema viene dado por las peligrosas modas; yo ya he vivido dos de estos acontecimientos, el primero a finales de los noventa, cuando la capa de ozono desaparecía y estábamos abocados a la más terrible de las extinciones. La segunda moda ha llegado hace tres o cuatro años, de la mano de personajes como Al Gore, éste nos ha presentado en sociedad la maldición de este tiempo: El cambio climático.

En definitiva, estamos ante las puertas del nuevo Apocalipsis, se derretirán los polos y la vida, tal como la conocemos, se colapsará en el planeta Tierra. Y qué es lo que se hace desde las televisiones, pues muy sencillo, vender productos mientras quede algo de esperanza. Debido a esta novedad, que no cesan de repetir en los informativos, son especialmente sangrantes las astucias que han adoptado en los últimos tiempos las firmas y emporios más nocivos para la vida en el planeta para sacar tajado de este tema. Ahora resulta que las empresas de automóviles, las de hidrocarburos, productos químicos y demás actividades perniciosas, nos venden que son ellos los que se preocupan por la buena marcha de la naturaleza. Ya no nos venden lo seguros que son los vehículos, ni lo rápido que corren; ahora lo que esta en boga es indicar lo poco que contaminan y lo respetuosos que son con el medio ambiente. El mensaje es que si te compras cierta marca o si utilizas un determinado carburante no sólo ganarás en prestaciones, sino que todos seremos los beneficiarios de la utilización de productos tan respetuosos con la ética medioambiental.
A mí realmente me dejan a cuadros. ¿De verdad creen que nos vamos a comer esta farsa? Vale que hayan mejorado en este aspecto, pero apostaría cualquier cosa a que se encuentran realmente lejos de cualquier respeto que no sea el de llenar sus arcas a cualquier precio. Ahora que esta manía es la que vende, se utiliza este argumento sin pudor y sin ninguna consideración para con las personas que tenemos todavía un poco de sentido común. En fin, el mensaje es el siguiente: malditos piratas de las multinacionales, ya vale de tomarnos por imbéciles.

Nacho Valdés (Contracorriente)

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Que empiece el show!
Creo que el tema del cambio climático es un arma de doble filo. Por un lado como dices es una puta moda el querer ser el más limpio del planeta y tachar al vecino de “contaminator”. Así le damos la razón a ciertas Corporaciones que nos inducen a comprar productos menos nocivos bajo su perverso marketing.
Pero también es una realidad que nos estamos cargando el planeta y que esto crece exponencialmente.
La alarma ha saltado porque hay que empezar a poner soluciones inmediatas, me leí un estudio que se hizo en los años 70 de cómo íbamos a consumir el planeta, y era un poco catastrófico (objetivo claro del estudio) pero lo que de verdad me impacto es que la población mundial que se fijaba para esta época era de un 70%, y no todos los que somos.
Lo triste es lo de siempre, que haya empresas que prefieran hacerse un buen colchón engañando al pobre iluso comprador que no lee entre líneas.
GDB

Nacho dijo...

Eso es Gran Demonio, como casi siempre coincidimos en nuestras ideas. El tema del cuidado del medioambiente es fundamental, aunque algunos lo utilicen para hacerse un poquito más ricos.
En fin, así es como van las cosas.

Sergio dijo...

Sí, la verdad es que apesta todo esa gentuza que se está aprovechando del movimiento medioambiental para vendernos sus basuras.
Hay ejemplos como el de Anne Igartiburu con Marina d´or o el Camacho con los apartamentos en Murcia que crean el efecto contrario al que buscan. Es decir, lo único que transmite todas esas mensajes es desconfianza.
Sólo queda una solución, castración.

raposu dijo...

Parece que repartes un poco a todo el mundo (será por eso lo de "contracorriente"), a los que predican el calentamiento, a los que intentan aprovecharse de ello, al marketing en general y a las teles que te lo colocan todo en una caja.

Nada tengo que objetar, porque algo de razón tienes, pero también hay otra forma un poco más positiva de interpretar los hechos. Aquí te propongo una:

Segun he podido leer de gente que me parece solvente, el problema del Ozono está contenido y en vías de recuperación porque se dejaron de utilizar los CFC a nivel mundial. Todo ello tuvo en su momento también su moda y su marketing (recordarás algunos desodorantes que lo proclamaban), pero el resultado final parece bueno. ¿Podría volver a repetirse ?
La mayoría de los, digamos, "moderados" en lo del cambio climático proclaman que hay que concienciar y dar la paliza porque aún hay esperanzas de parar la degradación. Si para ello hay que tragar que se haga un poco de marketing ¿es realmente tan malo?

Simplemente, otro punto de vista. Por lo demás, muchas grcias por estar ahí los lunes y darnos un motivo para reflexionar.

Nacho dijo...

Lo de contracorriente va por las lluvias y cancelación de un concierto de Calamaro este fin de semana, uno de los discos de este autor se titula "El Salmón", que como sabrás remontan la corriente y desovan donde habían nacido.
De ahí el apodo que me había buscado este lunes, aunque tengo que reconocer que era un poco rebuscado y dudo que más de dos personas fuesen capaces de pillar el tema.

Desentrañado el apodo, voy con el tema del marketing. Sí, estoy de acuerdo contigo, totalmente, es necesario sufrir la brasa para conseguir concienciar y de esta forma paliar el asunto. Aunque, por otro lado, tengo serias dudas de que el tema sea tan grave y en ocasiones me da la impresión de que lo único que se persigue es un poco agitación para después colocar el producto. Dudo que la cosa sea tan cruda, pero me revientan los oportunistas que aprovechan el mínimo resquicio para hacer dinero; y todavía peor los oportunistas que son culpables y que ahora se ponen la etiqueta de ecologistas; y aún más miserable, aquellos que se colocan la etiqueta en el primer mundo, mientras que la producción de lo que venden provoca daños irremediables en el tercer mundo.

Bueno, tras estas aclaraciones que no sé adonde conducen, me despido sin saber si he aclarado el tema o me he hecho la picha un lio.

Adiós, que si no corto esto no acaba.

Sergio dijo...

Confieso que cuando leí el apodo de Nacho una tímida sonrisa se me dibujo en la cara. Creí haber encontrado entre nosotros un guiño de complicidad.
Somos Salmones.Remontamos el rio.

raposu dijo...

"...solo los peces muertos van a favor de la corriente..."

Anónimo dijo...

Querido Raposu, digamos que lo que propones es algo asi como que - ESTE fin justifica los MEDIOS, no? en mi opinion, si.
El tema del ozono, calentamiento global, etc... no creo que sea tan radical como nos hacen ver, puesto que esta medida la hacen extrema en base a calculod a muy largo plazo.
El tema gordo de estos calculos es que si se equivocan y esto se acelera... seria Waterworld 2 o Mad Max 4? de ahi que siembren el panico.
Asi que creo que si tenemos que tragar una paladita de mierda cada uno soportando el marketing uraña, pues lo haremos, pero manda cojones!!
GDB

Nacho dijo...

Como siempre, Gran Demonio, has dado en el clavo.
Nos vemos la semana que viene, así que preparate. Por cierto, qué opinas de las oferta de Corazones.

laura dijo...

Pues yo estoy más con Blakis, digo con Raposu (je,je) porque aunque digías que es una moda me parce una moda que no hace daño a nadie, sino que nos beneficia a todos, y con independencia de que el cambio climático sea una gran amenaza o lo estén exagerando me parece muy bien que se ponga de moda reciclar, los coches ecológicos, el uso de energías alternativas.... porque lo importante no es que se haga por convicción o porque realmente adquieras un compromiso con el medio ambiente y con los demás, sino que se haga y si que esté de moda hace que la gente actúe bien no debería cabrearte porque no hace daño a nadie, sino que beneficia.
Además hoy en día para movilizar a la gente en algun sentido hay que ponerlo de moda, y aunque nos creamos que nadamos contra corriente yo creo que todos estamos dentro, así que por lo menos que sea por un buena causa. enhorabuena por el artículo cariño!Un beso.Laura.

raposu dijo...

Laura, me ha dicho el Comandante Stratocaster (ausente) que te de las gracias de parte de Blakis (perdido en combate).

Una vez más el debate flirtea con lo profundo y "casi" cede a la tentación de ser un poco más trascendente. Me resulta muy curioso ver con qué facilidad nos situamos en puntos de vista que aparentemente difieren, habiendo partido de exactamente la misma información. Probablemente tiene que ver con momentos, historia, experiencias, que nos situan en planos vitales paralelos. Demasiado para la extensión que conviene a esta sección y las posibilidades que da la herramienta. Hablaré con el Stratocaster ese para que se explique.

De todas formas, una sóla pregunta, para todos los que crean que pueden mantener convicciones firmes sobre cualquier cosa: repasa a ver cuanta información tienes que has obtenido por experiencia directa y por lo tanto te consta, y cuanta por que "alguien te lo ha contado".
Ese "alguien" puede ser tan fiable como el Diccionario, pero no deja de ser "alguien".
Siendo así ¿pueden existir realmente las convicciones firmes ?o ¿todas deberían de someterse a la duda ?
En mi opinión, todo es opinable y nada es cierto, incluido esto mismo, por supuesto.

Nacho dijo...

Primero contesto a Laura.
Sí estoy de acuerdo con que se trata de una moda beneficiosa, pero este beneficio (que a largo plazo disfrutaremos todos), ahora se lo embolsan los de siempre.

En cuanto a lo que comenta raposu-blackys-comandante. Sí todo está sujeto a la relatividad de la información recibida, pero lo que sí podemos hacer es, despues de recibir informaciones antagónicas, es tomar partido por una de las opciones que se nos presentan. Eso es lo que considero que se hace aquí, tomar partido y construirnos una opinión en base a informaciones relativas y manipuladas.

Así que nada más, yo ya he tomado partido y "no me bajo de la burra".

Besos.