miércoles, noviembre 30, 2011

En el Backstage Vol. 31


El largo viaje de un intimista

Lleva ya muchos años el señor Krahe en la brecha, recorriendo salas, ciudades y todo tipo de locales en los que mostrar su buen hacer para con las letras y la rapsodia. Es por esto que se le debe antojar como un vicio o manía el andar por ahí deambulando a una edad, que aunque menor de lo aparentan sus canas, barbas y figura, ya no es la de un mozalbete que pueda enfrentarse como si tal cosa a los tubos de whisky que se arrea sin remisión. El caso es que recaló en Valencia, en la sala Wah Wah donde le recibimos con los honores que tamaño orador, pues difícilmente puede ser catalogado de cantante, merece desde hace lustros.
El lugar era el adecuado pues no tiene sentido introducir a este prohombre de la lírica en un lugar con mayor aforo, el local recogido era mucho más pertinente para que nos ofreciese el recital que estábamos esperando dubitativamente. La duda no respondía más que a la ignorancia, por lo menos en mi caso, pues, lejos de conocer la obra de este creador, únicamente sabía de algunos temas imperecederos y lo que mis mayores me habían contado. Toda referencia parecía representar a la leyenda, a tiempos pretéritos en los que se hacía música con un guitarra, una turuta, cuatro amigos y grandes dosis de alcohol y drogas blandas. Los tiempos han cambiado, eso no cabe ni cuestionárselo pero, lo que sí me quedó claro, es que este tipo de creaciones que juegan con el lenguaje y la ironía siempre estarán presentes y actuales para aquellos que mantengan un espíritu atento que pretenda deleitarse con las referencias culturales y poéticas, siempre de carácter mundano y banal, que realiza el señor Krahe. Es decir, en estos recitales se va alternando con gran sorna los elementos clásicos de la cultura occidental con los más cotidianos y accesibles. Ahí se encuentra la clave que Javier maneja con soltura, consigue un uso sutil y elevado del lenguaje con una métrica y una rima cuidadas hasta el máximo detalle que trata de los temas más vulgares y costumbristas. De esta manera, todos los que fuimos testigos del concierto pudimos disfrutar a carcajada viva de las ocurrencias de este tipo de barba blanca y figura escuchimizada.
El público, que era realmente variopinto y mucho más joven de lo que me esperaba en un principio, atiborró la sala y ejemplificó de manera práctica cuál es el motivo por el que Krahe es considerado como cantautor de culto. Es increíble que, en estos tiempos en los que la música en vivo sufre por abrirse camino, venga este hombre con todos los años del mundo a sus espaldas y consiga reunir a una concurrencia que inunde una sala de manera categórica. Ya fue una sorpresa saber que había vendido todo el aforo pero, mayor fue cuando comprobé que la media de edad se acercaba más a la mía que a la de Krahe. Por otro lado, es digno de mencionar el estado de forma en el que está este hombre de caústica presencia. Por un lado le acompañaban los consabidos whiskys con los que llenaba un vaso de tubo hasta el borde mismo y que iba sorbiendo a pequeños tragos y, por otro lado, la voz rota por mil pitillos con la que más que cantar entonaba sus juegos de palabras y retruécanos que nos llevaban desde lo vulgar a lo noble sin hacer pausas que permitiesen percibir el cambio de registro. Como buen trovador, no eran pocas las historias personales cargadas de ficción con las que entretuvo los entreactos y tiempos muertos. Por supuesto el resultado fue la hilaridad y la risa entusiasta de todos los que presenciamos el espectáculo.
A nivel musical la cosa era bien parca pues, además de la voz destrozada y débil del cantautor, contaba con guitarra y contrabajo que también acompañaban a los coros. Las composiciones fueron sencillas pero hicieron su labor a la perfección, permitieron que brillasen los ingeniosos embustes versificados y milimétricamente medidos con los que Krahe nos regaló una noche realmente especial. Como asunto excepcional, rescató una turuta con la que hizo alarde de su sencillo manejo en una de sus composiciones. Vamos, todo un guiño al pasado. Me quedo con tres canciones que me llamaron mucho la atención; la versión abreviada de la Odisea, la canción construida con esdrújulas y la canción protesta que criticó a listillos y demás elementos estrambóticos. Y, por supuesto, me quedo con la gran humanidad, cinismo y magnetismo que irradiaba el señor Krahe. Todo un grande.

Nacho Valdés

Delaletra



Uno de los imprescindibles

Esta semana me gustaría hablar de uno de esos libros que todos comentan que resulta ineludible y que yo, sin embargo, no leí hasta la semana pasada. Se trata del Guardián entre el centeno de J. D. Salinger y del que llevaba detrás de su lectura bastante tiempo aunque, por uno u otro motivo, siempre acababa esperando una mejor oportunidad.
De esta obra, más que la novela en sí, me llamaba la atención el extraño periplo vital de su autor que pasó de los laureles y glorias literarias tempranas a su reclusión, creo recordar en la campiña británica, con respecto al resto del mundo. El caso es que consiguió muy joven el éxito y la posibilidad de trabajar escribiendo, cosa que muchos matarían por conseguir, para después darle la espalda a esa merecida fama. En fin, que este asunto me ha venido llamando la atención desde hace mucho pues quizás yo sería uno de los más que dispuestos a pactar con el diablo por lograr la gloria literaria.
En cuanto a la novela, que debo decir me gustó y entretuvo bastante, hay que decir que está más recomendada para una etapa adolescente. Esto no quiere decir que un adulto no pueda disfrutar de la misma pero, desde mi opinión, es en esa época en la que puedes sentirte más identificado con las vacuas rebeldías del púber protagonista. Sin embargo, lo que sí debo reconocer es la maestría con la que Salinger muestra la conciencia y diálogo mental de un muchacho consigo mismo. En este sentido sí que se trata de una obra que, sin conllevar demasiado contenido, permite que aborrezcamos, nos identifiquemos y regocijemos con los vaivenes hormonales que afectan a la actitud del personaje de este relato que poco nos cuenta pero que da con muchas de las claves antropológicas referidas a la juventud.
En definitiva, una pequeña obra con una enorme prosa que recomendaría a todo tipo de lectores.

Nacho Valdés

A day in the life

Así se oye y se ve lo nuevo de Enrique Bunbury:

FOTOBLOG


Foto extraida de los Medios que cubrieron el concierto de Juan Perro.
Alguien conoce a esa gente de la primera fila????

martes, noviembre 29, 2011

LA DISQUERÍA ELÉCTRICA (38)


Sirva este video como aperitivo al puchero que degustaremos esta noche en el teatro Olympia de Valencia.
Podrán saborear la esencia musical de Cuba, New Orleans, Jaimaica incluso el África mas negra.
Cierren los ojos y degusten rock, son, jazz, blues y swing en una sola cucharada.

Abrazos

A day in the life


10 años sin la magia de GEORGE HARRISON

A day in the life


Christina Rosenvinge cumple 47 añazos y repasa su carrera con "Un Caso Sin Resolver", una caja de 4 cds que parte de sus inicios de punk adolescente con Los Neumáticos hasta su actual y cool carrera como cantautora indie respetada.
Muchas son las etapas por las que ha transitado Rosenvinge y si algo se puede decir de ella es que lo ha hecho con credibilidad y honestidad.
Esta misma tarde graba un concierto privado para Radio 3 que se emitirá el próximo jueves a partir de las 10h.
Sin duda, este compilado musical es un gran regalo para las navidades.
Que más podemos decir: pasan los años y Christina,nena, cada día estás más buena

lunes, noviembre 28, 2011

En el ángulo muerto Vol. 125


Deus ex machina

Que el mundo actual está mal es un hecho palmario, no hay más que ver lo que sucedió este verano cuando las juventudes católicas quisieron celebrar los valores humanistas cristianos junto al Papa y fueron tachados de invasores. ¿Cómo es posible que tal como van las cosas se den este tipo de ataques indiscriminados? ¿Cómo se pueden permitir estos atropellos contra aquellos que mantienen la concordia en este mundo que se va a pique?
En fin, preferiría no hablar de estos temas, y menos en estos términos tan duros, pero considero que la crisis económica y política que estamos sufriendo está íntimamente relacionada con la decadencia espiritual que asola Europa desde hace por lo menos doscientos años. Es inconcebible la manera en que el ateísmo y la sinrazón se han ido apoderando de todas las esferas sociales, me da la sensación de que Dios ha pasado de moda y que ya no resulta adecuado mostrarse como un católico de base que ama y respeta al prójimo (eso sí, siempre que sea creyente y practicante). Es cuanto menos extraño que algo que, desde mi opinión y la de cualquiera con dos dedos de frente, resulta positivo para todo el entorno sea rechazado y atacado sin piedad. Yo, desde mi humilde posición estoy intentando revertir este momento impío con todas las fuerzas y recursos que tengo a mi disposición. Por ejemplo, en mi empresa, que es una constructora mediana, me he dedicado a realizar entrevistas, cuestionarios e incluso seguimientos para saber de los hábitos de mis empleados. Se sorprenderían ustedes de la cantidad de basura a la que se puede acceder únicamente ingresando en las redes sociales de la gente y, por otro lado, me resulta todavía más increíble que dada la cantidad de perversiones de las que se hace alarde público en estos lugares, no sean clausurados y sus promotores encarcelados por atentar contra la moral y las buenas costumbres. O, más bien, deberíamos regresar a los felices tiempos en los que se celebraban autos de fe y los apostatas y demás herejes eran quemados vivos para que expurgasen sus pecados. Tampoco quiero dejarme llevar por la emoción pero, desde mi situación, intento contribuir a que los valores del cristianismo primitivo vuelvan a estar vigentes. Para este fin, tal y como estaba contando, me valgo de todos los recursos a mi alcance. Por ejemplo, los domingos mis empleados deben acudir a la parroquia a la que perteneczo para comulgar, escuchar la homilía y, sobre todo, para someterse al sacramento de la confesión pues no quiero a mi alrededor a nadie que pueda, por su irreverencia o errores cometidos, contaminar mi entorno. Se puede decir que he creado una especie de burbuja en la que prevalece la bondad y los intereses católicos. No han sido pocos los que he despedido por culpa de estos asuntos y he pagado la indemnización gustosamente pues he pasado muchos años en los que mi precariedad no me permitía hacer lo que consideraba correcto. Ahora, por fin, tengo la sartén por el mango.
Últimamente creo que he logrado el lugar perfecto para el trabajo pues considero que todos los integrantes de mi pequeña comunidad, así me gusta llamarla, están en el mismo proyecto común que va más allá de la construcción de viviendas. Además, contribuyen con parte de su sueldo a las obras caritativas que estoy emprendiendo con la fundación que creé hace menos de dos años. Es maravilloso comprobar como, por iniciativa personal, pues prácticamente no tengo que presionarles, donan ese dinero con el que estoy llevando mis ideas un paso más allá. Si todo marcha como espero quizás ese proyecto sea el que mantenga mi nombre vivo y, quién sabe, quizás acabe siendo beatificado para acabar incluido en el canon del santoral. En fin, será mejor no dejarme llevar por mi vanidad y que no fantasee con estos asuntos tan serios.
El problema real, lo que me preocupa, es la sociedad que estamos creando para nuestros hijos y nietos. El nihilismo, el descreimiento y la falta de perspectivas para con un proyecto común está haciendo del mundo un lugar peor. A veces, cuando estoy en mi cama después de rezar mis oraciones me gustaría ser americano y poder llevar un arma para deshacerme de toda la inmundicia que veo en mi entorno. De verdad, dispararía contra todos esos liberales que se piensan que pueden andar por el mundo sin respetar a nada ni nadie, cómo disfrutaría. Sin embargo, sé que esos pensamientos son maliciosos y no puedo llevarlos a efecto. Por ese motivo me mortifico, para evitar que algún día haga lo que mi mente me lleva a considerar con seriedad; conseguir un arma y matar, qué se yo, a todos los mierdas que van a un concierto o que hacen botellón sin ningún tipo de consideración. Cuando no puedo más de la rabia me levanto, cojo un pequeño látigo que tengo y me abraso la espalda hasta que me tranquilizo. Así me encuentro mejor y la maldad innata que hasta yo mismo llevo en mi interior se disuelve, justo en esos momentos es cuando me siento más cercano a nuestro Señor.

Nacho Valdés

sábado, noviembre 26, 2011

A day in the life

Hola xics i xiques. El proper diumenge 27 de novembre esteu convidats a l'actuació de Carles Chiner que tindrà lloc en el Bar El Temple, a Quart de Poblet. L'adreça és Avinguda de Sant Onofre nº 60.
L'hora del concert: les 20:00. Si no teniu res a fer i us abelleix escoltar un grapat de cançons originals junt a algunes versions conegudes... APUNTEU-VOS!! No vos en penedireu, promet donar un bon espectacle!


viernes, noviembre 25, 2011

jueves, noviembre 24, 2011

Vietnam (Vol. 11)

Soy un cabrón
y siempre te diré la última palabra.
Cambiarás de camisa
pero ya nadie te librará de ese olor.
Me río
de mi imagen en el espejo
Mientras aparto con la mano la carne quemada por el amor de ayer.
Los rostros me vigilan
y aprenden
de mi locura
cada día una cosa nueva.
Soy un delirio
clavaré esta nota con un cuchillo en la pared
para que todo el mundo pueda saber lo que te pasó.
Soy un cabrón
el mejor de mi generación
y buscando redención
encontré en el deseo un pecado mejor.

Y ahora la culpa diseña mi estatua interior
Y ahora la culpa me niega un porvenir
Y ahora la culpa es lo único que queda de ti. 

miércoles, noviembre 23, 2011

LA DISQUERÍA ELÉCTRICA (37)


Secrets Songs (vol.5)

Si la semana pasada dejaba con la boca abierta a mas de uno con los cantares de Pesci,estoy seguro que lo que suena en esta entrega también sorprenderá gratamentemis a mis queridos lectores.
Como bien reza el encabezado, vuelvo a retomar esas canciones inéditas a las que solo tenéis acceso gracias al Muchacho y os presento una canción de Tequila grabada únicamente para el mercado anglosajón.

martes, noviembre 22, 2011

A day in the life


Nacho Vegas presenta "Cómo hacer crac",un nuevo EP de seis canciones que sigue en la línea creativa y estilística de su anterior trabajo "La zona sucia".
Este formato es muy habitual en la carrera del asturiano y no hay que considerarlo como una selección de rarezas, bootlegs o versiones sino como unas canciones poderosas a la altura de sus discos más emblemáticos.El disco puede conseguirse gratuitamente desde la web de Radio 3 en la cual según el propio autor "más se ha hecho por la música".
El EP incluye un texto escrito por el propio Vegas y en el que, a través de seis puntos, nos habla del leit motiv que produjo el disco y de sus consecuencias.
La canción elegida para la presentación lleva el mismo título que el disco "Cómo hacer crac" y surge a raíz de las recientes protestas y propuestas ciudadanas en busca del cambio.

Palabras usadas

No es ninguna novedad afirmar que los Beatles realizaron una poderosa influencia sobre la música posterior y la de su tiempo, muchos artistas de su época estuvieron eclipsados o hipnotizados por sus creaciones. Sin embargo, de entre todas las versiones que he escuchado del catálogo Beatles quizás me quede con la de hoy. El malogrado Otis Redding, que terminó sus días como muchos otros en accidente de aviación junto a su banda, realiza un emocionante giro al más que conocido Day Tripper. Personalmente, y sin desmerecer a los Liverpolianos, me quedo con este grande del soul y el rhythm and blues. Juzguen ustedes...





lunes, noviembre 21, 2011

En el ángulo muerto Vol. 124




Los sacrificios de la Casa Real

El otro día, viendo la gran ficción española Cuéntame cómo pasó, caí en la consideración de un tema fundamental para el devenir de nuestra gran nación y que se me había pasado por alto. El asunto en cuestión afecta de manera primordial a nuestra monarquía y a los enormes logros que a lo largo de estos decenios han alcanzado, éste en particular es de gran importancia y me sorprende el hecho de que ningún tertuliano, periodista o columnista lo haya tratado con anterioridad.
La cosa sucedió de la siguiente manera. Yacía yo viendo las venturas y desventuras de los Alcántara cuando apareció una imagen de archivo de Juan Carlos I, nuestro glorioso líder. El comentario de la abuela de la familia, de la que no recuerdo el nombre, fue el siguiente: “mira qué guapo, si es que hasta parece extranjero”. Esa en apariencia inocente observación me llevó a recordar que mi abuela hacía el mismo tipo de apostillas cuando yo era pequeño. Y, efectivamente, la imagen de nuestro monarca era la de un tipo alto, bien plantado, rubio y con una dicción bastante más clara que la que tiene en la actualidad. Me quedé sorprendido y dubitativo, cómo era posible la transmutación que se había dado en los últimos años y que le había llevado a convertirse en un tipo achaparrado, calvo, más bien encogido y constantemente lesionado. Evidentemente, en lo primero que pensé fue en la edad que a todos nos afecta por igual independientemente de la sangre azul que corra por las venas del susodicho pero había algo más pues la mutación ha resultado espectacular. La cuestión me acompañó durante varias jornadas hasta que di con la clave para solucionarla. En realidad se trataba de una de las jugadas maestras que la Casa Real había llevado a término para conseguir la unidad estatal y el beneplácito de todos los súbditos.
Para que no quede lugar a dudas respecto a mi argumentación lo explicaré con más calma. Lo que defiendo, y estoy seguro de que no me equivoco, es que Juan Carlos, que había recuperado la institución monárquica después de la travesía por el desierto, había llegado a su preeminente puesto con una pinta demasiado europea. Aquí en España no somos ni rubios, ni altos y nuestro tono físico en nada se asemeja al de alemanes, ingleses u holandeses. Qué hacer ante este problema que podía llevar a la desintegración del país. Pues muy fácil, españolizarse, recuperar los atavismos típicos y clásicos de nuestra piel del toro. Por este motivo sospecho que la familia real al completo ha ido sometiéndose a un duro entrenamiento que les ha llevado a lograr el aspecto que lucen en la actualidad.
Creo que lo primero que hicieron fue dedicarse a su descendencia pues era el objetivo más sencillo, supongo que unos embarazos cuajados de privaciones o ingestas de algún tóxico consiguieron su propósito. El primer vástago real, Felipe, les salió demasiado extranjero pues también lucía una pelambrera rubicunda y una planta demasiado recia e imponente como sus progenitores. Fíjense ustedes como ha logrado oscurecer su cabello y, probablemente, en breve comenzará a lucir una incipiente barriguita. Sin embargo, con la infanta Elena dieron en el clavo pues parecía salida del documental de Buñuel que denunciaba la situación en las Hurdes. A partir de ese punto la cosa era más sencilla, ya tenían la materia prima y únicamente debían continuar con su degeneración. Para completar el conjunto qué mejor que aumentar la familia política con personajes como Marichalar o Urdangarin. El primero un lelo snob y carca y el segundo, que ha tardado más en destaparse, un chorizo que bien podría ser de cantimpalos (grandiosa denominación de origen de estos simpáticos embutidos). Vamos que la jugada ha resultado perfecta y todos, después de este intenso período de españolización, nos sentimos más identificados y cercanos a nuestra querida monarquía. Así que no sólo se trata de personajes campechanos, joviales, accesibles y gente de su tiempo (siempre me ha encantado esta definición, ¿se puede ser de un tiempo distinto al que se pertenece?), sino que además han hecho un proverbial esfuerzo y han logrado mutar para evitar envidias y maleficencias.
De todas formas, lo que más me ha sorprendido es el hecho de que el Museo de cera de Madrid se había adelantado al curso de los acontecimientos y ya, con la estatua que realizaron hace años, se habían adelantado visionariamente al curso de los acontecimientos. Mi más sincera enhorabuena a estos artistas tan poco reconocidos.

Nacho Valdés

viernes, noviembre 18, 2011

A day in the life

El Late Show with David Letterman es un programa referencia de la televisión americana. El "late night" arquetipo ha dominado las noches televisivas desde 1993 en diversos formatos.La música en directo siempre ha acompañado al bueno de David y las bandas de rock le rinden pleitesía por su esfuerzo y dedicación.
Cada cierto tiempo una banda realiza un concierto completo que el programa emite en directo y sin trampas.
El último grupo en presentar su directo allí ha sido Wilco y su "The Whole Love".
Os dejo aquí la canción que da título al disco y que, para un servidor, es la mejor del disco.
Buen fin de semana:

jueves, noviembre 17, 2011

A day in the life

12 años sin  Enrique Urquijo

Vietnam (Vol. 10)

Llueve
y sobre las cabezas
de los niños
crecen 
flores del tamaño
de rascacielos.
Yo,
apoyado en la ventana
del abismo
busco en la radio
una canción para amar
pero
todo está seco
y desierto en las ondas.

Por un instante,
la lluvia ofrece trato
al sol
y es entonces
cuando ella
regresa a mí como
una tormenta
de verano
y recuerdo cuando la llamé
la noche
antes de su boda
para decirle
“te quiero, no tengo vida desde que te fuiste”
y ella contestó
“no vuelvas a llamarme”.

Y de nuevo
me pongo a mirar por la ventana
esperando
que la lluvia dé
por cerrado el trato con el sol
y pueda por un día
ser de otra vez yo mismo
y deletrear sin problemas
s-e-a-c-a-b-ó.

miércoles, noviembre 16, 2011

Delaletra


El mito de Elvis contado por un fan quizá no sería, a primera vista, una referencia de confianza. Sin embargo, cuando hace unos años mi santa madre me regaló estos dos libros esa perspectiva se borró completamente de mí. Los dos volúmenes que recogen el auge y la caída de gran rey rocanrol definen un libro arquetipo de biografía de un músico de tanto peso. Inclusive el esquivo Bob Dylan considera que estos dos libros anulan el resto de publicaciones sobre Elvis aparecidas hasta la fechas.
Peter Guralnik no juzga, sino que relata los pasos que Elvis Aron Presley dió para llegar a convertirse en el gran exponente de la rebeldía americana y al mismo tiempo intentar ofrecer una faceta familiar y conservadora. Es por ello que la obra tambien disecciona y cataloga a una sociedad americana en pañales, carca y falta de principios ante un hombre como Elvis.
Desde que la leí todas las noches me encomiendo a Elvis antes de dormir.
Por cierto, no se engañeñ. Elvis no está vivo.

A day in the life

Hoy cumplen 47 años
las sensuales cuerdas vocales
de
Diana Krall

martes, noviembre 15, 2011

LA DISQUERÍA ELÉCTRICA (36)


Conocido por su faceta como actor y mas concretamente por sus papeles de ganster Joe Pesci es un tio con el que el Muchacho no dudaría en tomarse unas copas, eso si siempre con la pipa cerca de la mano por si se tuerce la cosa.
Si le añades que 1998 lanzó un álbum llamado Vincent LaGuardia Gambini Sings Just for You en que sonaban hasta tres versiones distintas (inglés, italiano y español) de My Cousin Vinny, es obvio que que se merece ser parte de la disquería.
La versión en español que para mi es la mejor no esta en youtube pero si en spotify, asi que quien tenga cuenta que no dude en darle una escucha.



lunes, noviembre 14, 2011

En el ángulo muerto Vol. 123




Una única salida

El señor Garrido esperaba que lo que me había echado en la taza hiciese efecto, yo me debatía en el suelo entre tremendos dolores que atenazaban mi estómago. Eran tan incisivos que ni tan siquiera era capaz de gritar, como si mis cuerdas vocales se hubiesen paralizado debido a la toxina que había ingerido. Con un esfuerzo sobrehumano me metí los dedos hasta la garganta intentando provocar una arcada que me llevase al vómito, comencé a realizar ruidos extraños y sordos que mis dos atacantes escuchaban como si tal cosa. Parecía que estaban viendo un documental en la televisión o una pelea en la calle desde su ventana, como si no fuese con ellos y no tuviesen ninguna responsabilidad sobre lo que me estaba sucediendo. Yo me debatía y luchaba contra lo que parecía ser un final tremendo entre terribles padecimientos, intentaba una y otra vez sacar de mi sistema digestivo la horrible ponzoña que me habían administrado. No era consciente de lo que sucedía a mi alrededor pues estaba aterrorizado intentado superar la situación que se me había presentado. Cuando por fin logré sacar de mi interior el veneno que se llevaba mi vida, devolví todo lo que había comido en ese día y la alfombra del señor Garrido recibió toda la bilis y restos orgánicos a medio digerir que se habían mezclado con el maligno elixir que había tomado junto al té.
Fue en ese momento cuando recibí el golpe pues, al vomitar, me encontré inmediatamente mejor y levanté la vista suplicando algo de ayuda. La varonil mujer que hacía las veces de asistenta me sacudió con un mazo de cocina que hizo que mi mandíbula se tambalease, caí de espaldas aturdido mientras la voluminosa señora se abalanzaba sobre mí blandiendo el mortífero utensilio para ablandar filetes con el que deseaba acabar con mi vida. Tuve la suficiente habilidad para repeler el ataque con una patada directa al pubis de la anciana, ésta salió disparada contra una de las estanterías y frenó su agresión el tiempo suficiente como para que me incorporase oscilante. Me puse en guardia y, cuando se lanzó gritando de nuevo dispuesta a triturar mi cabeza, reventé la cámara de fotos contra su nariz. El teleobjetivo estalló en pedazos y me quedé con el cuerpo en la mano, puesto que la mujer todavía se mantenía en pie y no parecía desistir de sus ansias homicidas pasé al ataque y golpeé con fuerza con lo que quedaba de mi cámara destruida. Creo que no solo hice añicos mi herramienta de trabajo, la mujer también quedó malparada y cayó al suelo inconsciente.
Tuve que apoyarme unos instantes para recobrar el aliento, la toxina todavía estaba en mi organismo y estaba un tanto mareado. Pegué unas bocanadas profundas para recuperar algo de vitalidad y me di la vuelta en busca del señor Garrido que era el que había provocado el altercado. Se había arrinconado y me miraba fijamente, su pequeño cuerpo parecía haberse encogido todavía más y su bigote daba la impresión de haber perdido el brillo y color del que solía hacer ostentación. Sus ojos mostraban una emoción que nunca antes había detectado en él, estaba aterrorizado y me observaba temeroso de mi posible reacción. Yo me quedé unos instantes clavando la vista en sus ojillos oscuros, no sé qué tiempo estuvimos así pero solo dejé de hacerlo cuando una mancha de orín comenzó a teñir la pernera de su pantalón. El hijo de puta se estaba meando encima y eso ya era de por sí una gran satisfacción. No sé cómo fui capaz de frenar mis ansias de venganza pero decidí que sería mejor no tomarme la justicia por mí mismo, después podría traerme problemas y, realmente, yo era la víctima de este feo asunto.
Me di la vuelta y abandoné la vivienda, buscaría asistencia médica y después estaba decidido a denunciar lo que había vivido. La policía encontró al señor Garrido oscilando de la lámpara de su salón, había utilizado el cinturón para acabar con su vida. Supongo que su débil físico fue lo que hizo que el falso techo de escayola aguantase su peso, alguien más robusto probablemente se hubiese salvado o se hubiese visto obligado a utilizar otro medio para acabar con su vida. La mujer se recuperó de los golpes recibidos y no me llegó ningún tipo de notificación o denuncia por la tunda que le había metido, supongo que el intento de envenenamiento y los golpes que había recibido eran más que suficientes para exonerarme de cualquier responsabilidad. Yo, por mi parte, salí bien parado del intento de asesinato. Tuve que someterme a un lavado de estómago y estuve convaleciente un par de semanas y, tras la recuperación, destapé la sucia historia de engaño y falsedad que el viejo había montado. De hecho, el reportaje acabó convertido en una novela que me reportó numerosas menciones. Se puede decir que fue la única vez que me jugué la vida por lo que más me gusta, escribir.

Nacho Valdés

jueves, noviembre 10, 2011

Vietnam (Vol. 9)

Tu amor que viene y que va siguiendo las estaciones
tu amor es causa y efecto de mis canciones.
Jorge Drexler - Causa y Efecto
Yo,
que fui trovador
en busca
de canciones que hablaran de nosotros,
encontré más de ellas
en tus ojos que en cielo.

Confié en el abismo y
me reí de mi mismo
como la pieza sobrante
de un continente
que se monta y desmonta
según la estación
o el radio de acción de sus partículas.

Y mañana
siempre es mañana
porque ayer
ya hice todo lo que pude
para salvarte
y concederte mi corona de espinas.

De este modo
 puede ser
que en esta noche
en la que tu boca alimenta
la mía,
pasen tus sueños
a través de la saliva
a formar parte de mí y de mi puzzle incompleto
que esconde sus trozos
debajo de tus lunas tristes
y de tu lunar sonriente.

Es así como te amo
de esta forma mundana y cruel
más allá del mal
y del bien
pero siempre cerca
del fin.
Es ahí donde yo quiero estar.

Solamente encajamos
fuera de los mapas y los tiempos presentes.


miércoles, noviembre 09, 2011

LA DISQUERÍA ELÉCTRICA (35)


Solo tres palabras:
ELEGANCIA,SENCILLEZ Y POESÍA.
Una de mis canciones favoritas, lástima que parte del resto de su repertorio me parezca SOSO Y ABURRIDO.

martes, noviembre 08, 2011

Palabras Usadas

Había advertido hace unas semanas de que la mano de Josh Homme es realmente alargada en la música actual y, como ejemplo, os traígo esta versión que realiza con los Queens of Stone Age de los incombustibles Kinks y que a mí, personalmente, me encanta. Este cover está incluido en el monumental disco Songs for the deaf, el cual recomiendo escuchar a todos los seguidores de esta sección.
A pesar de ser fan incondicional de los Queens, en este caso me quedo con los Kinks por adelantar un rock más agresivo y distorsionado del que sonaba a finales de los sesenta. Como muestra el increíble guateque que se montan en el video y que probablemente alarmaría a la sociedad bienpensante de la época. En fin, os dejo con estos dos temazos.



lunes, noviembre 07, 2011

A day in the life

La gira española de WILCO tocó a su fin este fin de semana en Vigo.La próxima vez viajaré con la familia. Lo prometo.

En el ángulo muerto Vol. 122



La última embestida

Le tenía contra las cuerdas y solo necesitaba una confesión para ponerme a trabajar en el que había sido un engaño que, sorprendentemente, no se había destapado con anterioridad. El señor Garrido sudaba por las sienes y mantenía la vista baja, todo el orgullo que había mostrado hasta la fecha se había disuelto como el azúcar del té que me estaba tomando. Decidí que lo mejor sería volver al ataque, hacer que se rompiese en pedazos su voluntad para después recomponerla y mostrar al mundo la estafa que ese pequeño individuo había orquestado.
- Su silencio es lo más elocuente que he recibido en las conversaciones que hemos mantenido –comencé-, quizás va siendo hora de que me diga la verdad y terminemos con este juego. ¿No le parece? –Le intenté ofrecer una salida a la doble vida que estaba llevando pues tenía la seguridad de que esa tensión estaría pesándole sobre la conciencia.
- Usted no lo entiende –musitó-, esto va más allá de lo que usted cree.
- Lo único que creo es que usted lleva bastante tiempo llenando sus bolsillos de dinero y sus estantes de distinciones, creo que es el momento de descubrir todo lo que lleva usted encubriendo con su tergiversación.
- Yo también tengo que vivir –protestó- y lo que me sucedió de manera casual se ha vuelto una importante misión. Lo mejor será que se lo explique mientras tomamos otra infusión.
- Mire, estoy harto de tanto té –antes de que terminase mi protesta la asistenta ya había traído otra bandeja cargada con lo necesario para rellenar las tazas y, a pesar de que hice un gesto con la mano intentando evitar que me sirviese ya me había rellenado la tacita.
- No sea estúpido y escuche –continuó el anciano-, esto es más serio de lo que usted pueda opinar desde la atalaya de su soberbia.
- No sé de qué me está hablando –di un sorbo a la bebida, habían cambiado la variedad y tenía un gusto ligeramente distinto-, pero creo que aquí el único que ha pecado de soberbio ha sido usted al pensar que estaba por encima de los supervivientes reales.
- Mire maldito estúpido –el hombre se puso inusitadamente agresivo-, yo soy de los pocos activistas que podrán evitar que se repita un desastre como el de la Segunda Guerra mundial.
- ¿De qué está usted hablando? Creo que lo que ha conseguido es perder la cordura –cuando dije las últimas palabras el hombre parecía a punto de estallar-.
- Escúcheme –dijo impaciente-, los supervivientes no tienen la fuerza psicológica para alarmar sobre el pasado mientras que yo sí que puedo ser la persona adecuada para poner a Europa sobre aviso.
- ¿Y quién le ha dicho que tiene esa capacidad? – Le observé con desdén.
- Lo veo en los ojos de la gente, me escuchan y soy un educador que podrá avisar a las generaciones futuras de los peligros fascistas que nos acechan.
- Creo que está loco y, de hecho, debería irme para ponerme a trabajar sobre este asunto que se me antoja bastante turbio –hice el gesto de levantarme pero la conversación parecía estar mareándome y volvía a caer sobre la silla-. ¿Puede darme un vaso de agua? –Pregunté-, creo que me encuentro un poco mal.
- Beba usted un poco más de té, seguro que le ayuda. Al fin y al cabo no es más que agua con un poco de sabor.
- Está bien –apuré la taza hasta el fondo pero lejos de mejorar parecía estar peor, la bebida no estaba ayudándome-. ¿Qué está pasando? –Acerté a preguntar mientras la habitación comenzaba a dar vueltas a mi alrededor.
- No se preocupe, déjese llevar. Será lo mejor.
- Es usted un bastardo –musité mientras intentaba provocarme el vómito.
- Es demasiado tarde, será mejor que se deje llevar pues en caso contrario resultará mucho más doloroso.
Me tumbé en el suelo mirando al techo que atravesaba una grieta prácticamente imperceptible que iba, recorriendo las molduras de escayola, hasta una de las paredes para después esconderse tras una de las estanterías. Únicamente podía pensar en que el viejo me la había jugado y que esa historia me había salido demasiado cara, le observé y él me echó un vistazo distraído mientras se atusaba su bigote teñido.

Nacho Valdés

viernes, noviembre 04, 2011

Vietnam (Vol. 8)

La mente está limpia
y el cuerpo, que gravita
sobre la hierba,
anuncia que no orbitará de nuevo esa estrella.
Reclama sin reservas
el lugar privilegiado
entre el tiempo y el espacio
aquello que dejamos atrás
en nuestra huida.

Se mueren nuestras huellas
en las aceras.
Nos echan de menos los semáforos.
Aquellos que siempre
estuvieron en rojo
y ahora solo regalan verde, verde, verde
para atravesar la ciudad
dando la espalda
al mar y a la luz.

No regresaremos.
El viento aquí nos llena de oro.

Los límites de la ciudad
ya no son la periferia,
se han transformado en la puerta de entrada
a mis cuatro nuevas vidas.

Y aunque no ha pasado apenas tiempo
para olvidarnos del todo
ya se aburren las orquestas sin nosotros.
Y,por eso, todavía
en una noche cualquiera
piensan en lo que les dimos
y nos regalan dos bises
y un baile a solas.

jueves, noviembre 03, 2011

A day in the life

Hoy,una amiga de piel de chocolate, me recordó que había comenzado la gira española de Wilco. Aquí la crónica de esa primera noche en palabras de Diego A.Manrique.

miércoles, noviembre 02, 2011

LA DISQUERÍA ELÉCTRICA (34)


Que fuera festivo y que en la cueva del muchacho no funcionara internet ha hecho que su entrega semanal se retrase un dia.
Hoy, tras un buen madrugón (5 AM) y un viaje a Madrid, intento entre el tiempo que tengo para una ducha y una reunión con una persona en el hall del hotel Plaza Castilla completar las letras para consumar mi sección de hoy.
Del grupo en cuestión solo puedo decir tres cosas:
-la información que hay de ellos en internet es poquisima.
-A los que les gusten black crowes van a flipar con este grupo de detroit
-El 23 de noviembre, el muchacho no se pierde una cita con ellos en El Loco

Demos paso ya a los DEADSTRING BROTHERS

Delaletra




La ficción como meta

¿Qué pueden tener en común un escritor en ciernes que se gana la vida como profesor de matemáticas, una atractiva adolescente que ha construido un best-seller fantástico y una masajista e instructora de artes marciales que vive en soledad obcecada en cambiar el mundo que le rodea? En principio podría decirse que nada pero, si nos zambullimos en 1Q84, descubriremos que todos estos elementos convergen en la genial obra de uno de los escritores del momento: Haruki Murakami.
Este japonés que últimamente parece estar en boca de todos, construye una magistral novela en la que realidad y ficción se confunden para llevar al lector más allá de lo que se podría considerar como los estándares de la ficción. Con una prosa elegante y que, en algunos casos, recuerda a la generación perdida americana, va elaborando un panorama personalísimo que va atrapando al lector de manera paulatina hasta dejarle sin respiración. Este es el valor más acusado que se puede encontrar en esta obra, Murakami es capaz de introducirte en su mundo hasta que todos los elementos fantasiosos y llamativos pasan a ser patrimonio del receptor del escrito que los va recibiendo de manera natural, como si se tratase de algo cotidiano. Al final no se sabe si el Tokio que describe es el del auténtico 1984 o el aparente que llama 1Q84, dos realidades que se funden en un texto que no deja de abrir puertas y tocar resortes que conducen a un relato increíblemente construido.
La novela es extensa y se divide en tres libros y, en este sentido, se puede decir que Murakami vuelve a acertar pues el deseo que se tiene al leer este trabajo es que no se acabe nunca.

Nacho Valdés

martes, noviembre 01, 2011

En el ángulo muerto Vol. 121



Entrevista personal

Mientras esperábamos que llegase la bebida caliente que estaba preparando la asistenta nos mantuvimos en silencio, como si no tuviésemos nada que decirnos más allá de lo estrictamente profesional. Por otro lado, tampoco me extrañaba que ese pequeño hombre de aspecto coqueto y únicamente preocupado por sus charlas y actividades profesionales no tuviese ningún interés en que yo me inmiscuyese en sus asuntos personales. Aunque, mirándolo desde otro ángulo, odiaba la miopía y persistencia con la que rechazaba mis propuestas. Tenía la impresión, cada vez más arraigada de que mostraba únicamente lo que quería que los demás viesen, como si en su interior algo estuviese enquistado y no desease que aflorase. Aprovechando que se levantó un instante hasta un armarito que tenía detrás a coger un pequeño objeto, saqué la cámara de fotos y le hice un par de instantáneas, al darse cuenta de lo que estaba haciendo volvió a ponerse rojo de furor.
- ¿Quién le ha dado permiso para fotografiar mi casa? –Inquirió impetuoso.
- Simplemente se trata de un apoyo gráfico para el reportaje, pensé que no le importaría –yo sabía que me la había jugado pero necesitaba algo así de personal para ilustrar mi trabajo-.
- Si no le importa, cuando terminemos con esto quiero que me entregue el carrete –me observó con dureza mientras profería su amenaza-. En caso contrario no me prestaré a ninguna entrevista.
- No se preocupe, en cuanto terminemos no tengo inconveniente en entregarle los originales –por supuesto estaba mintiendo, lo único que quería era conseguir algo de tiempo para ganarme su confianza-.
La mujer que atendía al señor Garrido apareció con el juego de té primorosamente colocado en una bandeja plateada, incluso había añadido unas pastas con muy buen aspecto. Educadamente le mostré mi agradecimiento aunque solo recibí un gruñido como contestación, el anciano sirvió de la tetera y echó azúcar.
- Bueno –comencé-, ¿cuándo fue usted a Alemania?
- Me alisté como voluntario a la División Azul en 1940, cuando España todavía estaba arrasada por la guerra que habíamos sufrido.
- Pero usted siempre se ha declarado de izquierdas, ¿cómo es posible que le permitiesen enrolarse en un cuerpo de élite que iba destinado a ayudar a un gobierno nacionalsocialista? –Había sacado una libretita y no perdía ni un detalle de las contestaciones.
- Supongo que se limitaron a aceptarme y, además, anteriormente tampoco había tenido actividad política –parecía estar disculpándose cuando hablaba-.
- Pero tampoco había tenido actividad militar, resulta un tanto extraño que para un grupo de esas características aceptasen a civiles. ¿No le parece?
- Yo, en principio, iba a hacer bulto para morir en el frente oriental. Lo única que quería Franco era carne de cañón para tener a los nazis satisfechos.
- Entiendo –tomé nota de lo último que había dicho y di un sorbo al té que tenía delante-. Sin embargo, usted por lo que ha contado fue detenido por prácticas de sabotaje contra el gobierno nazi, ¿es eso así?
- Efectivamente, en cuanto pude me infiltré entre la población civil y me dediqué a trabajos de espionaje, difusión de propaganda y sabotaje de instalaciones y recursos militares.
- Pero, usted venía de una zona rural –le miré con desconfianza-, ¿cómo es posible que tuviese los recursos para realizar ese tipo de acciones?
- Entré en contacto con la resistencia alemana que, para su información, también existía –el hombre me miraba con cierto resentimiento, no le gustaban las palabras que estaba escuchando-.
- Si le digo la verdad –hice una pausa para tomar un poco más de té-, me parece usted un fraude –dejé la frase en el aire y puesto que no obtuve contestación continué- y eso precisamente es lo que me interesa de su historia.
- ¿De qué está usted hablando? ¿Cómo se atreve a insultarme así? –El hombre hizo además de levantarse pero se quedó clavado en su asiento, como esperando a ver hasta dónde llegaban mis acusaciones-.
- Si me da algún nombre que se pueda confirmar de algún compañero de resistencia, barracón o algo por el estilo creeré en usted. En caso contrario, llevaré esta investigación hasta el final y descubriré la realidad de su invención –yo me mantenía firme en mi postura, estaba decidido a poner contra la cuerdas a ese tipo que en mi opinión no era lícito-.
El señor Garrido se puso lívido, su cuerpo le traicionaba y no sabía qué decir. Lo tenía atrapado y, junto a él, a la historia que llevaba tiempo persiguiendo. Solo necesitaba darle la puntilla para lograr hilvanar todos los cabos.

Nacho Valdés