viernes, diciembre 05, 2008

Confesiones del Comandante Stratocaster Vol. 9

Pepe

Siempre fue un crack.
Vestía totalmente de negro cuando a los demás nos decía mamá qué poner. Usó pantalones de pata de elefante cuando aún se llamaban de campana y, en cuanto tuvo material, se dejó un bigotón con alerones.

Todo eso, y que además era rubio, hizo que se le intentara meter en el grupo de maricas, porque lo de “gay” aún no se usaba, pero no lo era en absoluto y, en cualquier caso, era mi amigo.

Pepe tenía bastante éxito con las chavalas en los primeros ataques pero, aquí como todos los demás, era muy mal rematador. Exagero, porque mal rematador puede entenderse como que entraba al menos algún corner. Pero no.

¡Qué imagen viendo a Pepe en plan pulpo con aquella pelirroja que no daba abasto a pararle las ocho manos¡ Todos estábamos pendientes de aquella batalla, el único que parecía no enterarse era el propio Pepe, incansable, inasequible, inconmensurable…

En la penumbra de la boîte una canción sonaba.

2 comentarios:

Nacho dijo...

Como siempre un gran tema y una curiosa anécdota.

Besos.

Laura dijo...

Querido suegro, como siempre tus "confesiones" me encantan, aunque tengo que decir que este Pepe era un listillo! La canción la conozco y me gusta mucho.
Un beso, nos vemos esta tarde en la Pini!!!!!!!!!
Laura.