lunes, octubre 12, 2009

En el Backstage



Andrés Calamaro
Zaragoza 10-10-2009
Rey Midas



La familia Pastor Lago se personó este pasado sábado en la siempre encantadora ciudad de Zaragoza. La ocasión no podía ser mejor, por un lado disfrutaríamos del punto de partida de las Fiestas del Pilar y por otro teníamos cita con un concierto de Andrés Calamaro.
El argentino está realizando una pequeña gira de conciertos por nuestro país con el fin de presentar Andrés, la colección de grabaciones de los últimos diez años de carrera.
Llegamos con una horita de adelanto, el recinto estaba situado en el parking de la antigua Expo Zaragoza. Queríamos coger un bien sitio para no perder detalle del buen Salmón.
Sobre las once de la noche salían los músicos al escenario. Calamaro, dueño de una presencia incontestable, se situó en el centro tras los protocolarios saludos a las masas. Doce mil almas había delante de él. La primera canción fue toda una autentica declaración de principios: Jumping Jack Flash de los Stones, la cual poco a poco y nota a nota fue transformándose en el himno generacional El Salmón. Estaba claro que Andrés venía a rugir. Para continuar la primera sorpresa de la noche Mi enfermedad, el canto Dylaniano de unos Rodríguez en estado de absoluta gracia (o desgracia) arremetía contra una audiencia totalmente volcada con el grupo. Sonarían más temas de la antigua banda de Andrés, joyas como La Mirada del Adiós o el Salud, dinero y amor convertido ahora en un guiño elegante a los Dire Straits y Palabras más Palabras menos, ese portentoso rock argentino-madrileño que tan copiado ha sido tras su puesta de largo. Y es que Calamaro es un tipo querido y respetado por el pueblo musical. Es una de esas cuatro patas de la mesa en las que sustenta el rock en castellano. El concierto no bajo en intensidad roquera salvo en varios temas como la relectura introspectiva de Media Verónica, el amor adulto de Cada una de tus cosas o otra de las sorpresas de la noche Por Mirarte convertida en un funky melancólico. La cosa volvió a tirar hacia arriba cuando entramos de lleno en los oscuros temas del Salmón. El cantante también mostró el material más reciente como la demoledora Los Chicos o la brillantísima Carnaval de Brasil que mostró al público por qué al cantante se le conoce como la voz del millón de dólares. Más tarde sonarían también canciones de Honestidad Brutal como El día de la Mujer Mundial con la intro de Stairway to heaven o Socio de la Soledad en la cual el artista sustituyo parte de la letra original por una broma hacía su reciente problema con la justicia. (Recordamos que Calamaro está actualmente imputado por incitación al consumo de marihuana).
La banda suena como un cohete, totalmente acoplada, sin fisuras y con una puesta en escena más que solvente. El bajo de Candy Caramelo es un reloj suizo de precisión demoledora, las tres guitarras (cuatro con calamaro) de Diego García, Geni Avello y Julian Kanevsky son de lo mejorcito de nuestra España. Atrás el piano de Tito Dávila, un habitual de la banda y la contundencia rítmica del Niño Bruno. Desde Corazones Hambrientos pedimos casi suplicamos una grabación en directo a este banda para poder disfrutar con paciencia de sus habilidades.
Para el final dejó Estadio Azteca (aclamadísmia),Flaca fundida con el tango Volver y la desgarradora Paloma convertida para la ocasión en un vals.
Tras una ovación de diez minutos, el grupo abandonó el escenario.
Resumiendo, fue una gran noche de música, amor, respeto y amistad. No dejen de ver al Salmón.

Por cierto, no puedo cerrar la crónica sin mencionar un extraño sentimiento que me acompañó durante todo el concierto. Noté unos ojos vigilándome, una presencia extraña aunque familiar, un sombrero blanco. Quizás fueran invenciones mías pero juraría que Mr. K sobrevolaba la zona.

5 comentarios:

nacho dijo...

El artículo del "millón de dolares" diría yo. En fin, muy buena crítica me alegro de que la familia Pastor-Lago al completo disfrutase del evento. A ver si puedo asistir al próximo pase del Salmón.

Abrazos.

Muchacho_Electrico dijo...

Yo tambien me quede con ganas de ver al Salmón de nuevo en acción. Espero que pronto disfrutemos de el por tierras valencianas.

Mr. K dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mr. K dijo...

Mr K siempre fue un buen nadador contracorriente.
Larga vida al Salmón.

laura dijo...

Sergio me ha necantado tu crónica!
Solo te pongo una pega: deberías haberte puesto el sombrero!
Un beso.
Laura.