jueves, enero 20, 2011

Retratos (Vol.23)

Ahora que los floreros están llenos
quiero desbordar también los cajones
que todavía permanezcan cerrados.
Aquellos que almacenan,
corrompen y abandonan los recuerdos.

El sinsentido que deviene en verdad
en su improbabilidad
es el combate nuestro contra las voluntades escondidas.
Escenificando todo lo que no existe más.

Las puertas siempre están abiertas
para el sol de la mañana.
Su función es espantar a las sombras
que aun resisten la nueva vida.

Tengo algo inesperado esperándome
escondido entre los pliegues de la piel de mi amante
Estoy dispuesto a empezar de cero
otra vez
otra vez
otra vez enciendes mi luz
otra día más estoy deseando encontrarte
ya has prendido el centro
y lo que no sabes es que mi periferia también te pertenece.

1 comentario:

Nacho dijo...

Seguimos con la línea dulce de los retratos y no sé con cuáles quedarme: los perturbados o los líricos.

En fin, enhorabuena por la entrega.

Abrazos.