sábado, enero 10, 2009

Colaboraciones 2008 (The Bootleg Series Vol. 52)


Hasta siempre…

Llegados a este punto, tras un año completo participando en este lugar de reunión y amistad, ha llegado el momento, por lo menos eso se me antoja, de continuar buscando respuestas e interrogantes desde otros ángulos.

Me gustaría, en primer lugar, agradecer la oportunidad que Sergio, el creador de este blog, me dio para mostrar parte de mi trabajo como escritor. Ese día que hoy se me antoja lejano, decidí, a pesar de mi inseguridad, aceptar el compromiso con la intención de publicar cada semana un artículo. Los primeros pasos, titubeantes e inseguros, me introducían en la senda de lo que mi genial amigo llamó Corazones Hambrientos. En un primer momento, aunque el título resultaba atractivo, no sabía exactamente dónde me metía y a pesar de que me identificaba con esos Corazones no sabía exactamente el por qué. Un año después sigo sin saberlo, aunque todo este tiempo de colaboraciones me ha ido dando algunas pistas: para empezar me siento unido irremediablemente a esta comunidad de inconformistas perdedores que deambulamos por la vida desmarcándonos de la corriente y la convencionalidad. Somos esos salmones que saltan entre las aguas espumosas y que remontan la corriente, algunos se dan de boca contra una roca, pero merece la pena notar la brisa que hay en el exterior.

Se podrá decir que peco de ególatra, que el escribir cuatro líneas no me da la posibilidad de autodefinirme como lo he hecho, pero remarco desde la humildad mi condición de perdedor. Considero, aún con todo, que no hay nada mejor para la salud mental que el saber quién es uno mismo. Es aquí donde Corazones más me ha ayudado, llevo un año aprendiendo semana a semana quién soy y hacia dónde me dirijo. El balance, sin lugar a dudas, ha sido totalmente satisfactorio. Puedo decir que aunque sigo siendo el mismo que cuando empecé con esto, algún tipo de cambio que no llego a comprender ha operado en mi interior. El hecho de poner mis pensamientos en orden, de escribirlos y de compartirlos ha forjado mi carácter y me ha permitido encontrar un lugar común en el que son valorados, o por lo menos escuchados.

Algo, sin embargo, ronda mi mente desde hace un tiempo; el desencortesarme de esta sección que tanto me ha dado. Mi impresión es que ahora debo dar un paso más, ir más lejos de lo que mi cuadriculado pensamiento se había autoimpuesto.
Llevo tiempo sin recoger los frutos de esta serie de artículos: al principio, la ilusión y la inexperiencia dejaban en mi paladar un sabor agrio que me estimulaba a seguir probando; después llegó un momento de madurez con sabrosos instantes de autosatisfacción; por último, tengo que reconocer que esta fruta se me está atragantando, ya no tiene el mismo sabor y creo que es el momento de descartarla.

Siento la imperiosa necesidad de reinventarme, de buscar nuevas sendas creativas que me permitan perderme en los vericuetos malditos de los Corazones Hambrientos. Esto, por supuesto, con el consentimiento y ayuda de mi amigo Sergio.
Sé que esta decisión puede resultar infructuosa, que puede llevarme al desanimo y al fracaso personal, pero tengo ganas de paladear el sabor ácido de la fruta literaria que quiero poner a madurar.

Las Bootleg Series, tras un año de vida, van a morir en este mismo instante. Lo más probable que no regresen jamás, aunque en su lugar espero que nazca algo nuevo. Ya lo decía Heráclito con su concepción dialéctica de la realidad, todo fluye y tras cada muerte se anuncia un nacimiento.
Sé que escritos más ambiciosos pugnan por darse a conocer, intentaré compartirlos para de esta manera seguir enriqueciéndome junto a los perdidos, junto a los Corazones Hambrientos.
Gracias a todos los que habéis seguido semanalmente esta sección, estoy seguro de que nuestros caminos volverán a cruzarse y encontraremos otro lugar donde compartir opiniones.

Nacho Valdés (cerrado por reformas)

11 comentarios:

Pitufet dijo...

Bueno, todo tiene un fin. Pero como has dicho, después de la noche siempre asoma el día. Suerte con las ideas y, sobretodo, las palabras venideras.

raposu dijo...

Estaba a punto de llamar a 112 o de gritar eso de ¿hay alguien ahí?, porque después de un año de venir a recoger, a veces una sorpresa, a veces un tema de reflexión, muchas una sonrisa y siempre un rato agradable, este prolongado silencio, aunque justificado por las Navidades y demás, se estaba haciendo largo. Te seguiremos acompañando en el nuevo rumbo que tomes, a ver que nos regalas. El caso es que tú disfrutes haciéndolo, es lo que funciona.

También se echa de menos al creador del blog, que después de un cierto renacimiento y apertura de nuevas secciones ha vuelto a ¿huir? a otros trópicos. Los que apreciamos estos huecos de, no sé como llamarlo, por ejmplo "Expresiones Sin Animo de Lucro", esperamos tu retorno.

Por cierto, los Valdés-López han apreciado a Bunbury como se merece y ha presidido -como banda sonora- algunas de las mesas y excesos propios de este tiempo. Muchas gracias.

Andresito dijo...

La verdad es que no me ha sorprendido mucho esta entrada, la veia venir ya desde hace tiempo y, aunque me apene un poco, se que como buen corazón hambriento volerás, tarde o temprano, con algo nuevo con lo que podré aprender y disfrutar.
Y como Xarly te ha dicho: Suerte con tus futuros y presentes proyectos!!

Sergio dijo...

... Por qué dicen que me fui si siempre estoy volviendo cantaba Carlitos Gardel hace ya unos cuantos años. Y es que las despedidas son más dolorosas cuando tocan hueso. Echaré de menos a esta gran sección; compañera de lunes por la mañana repletos de asquerosa normalidad. Ha sido la luz de muchos cuartos oscuros. Una especie de placer exquisito e inaccesible. Una parte de mi también se va con ella anclada para siempre.
Ha sido sin duda durante todo este año la firma más mordaz del panorama nacional. En fin, creo conocer los nuevos proyectos de Nachoy he de decir que suenan luminosos e inspiradísimos. Ya cuento los días para ese ansiado estreno. Mientras tanto continuaré leyéndote en privado.
Saludos Ex-Prieto Valdés.

P.d : Por otro lado, agradezco los cariños del comandante. Espero recuperar poco a poco el tiempo perdido y regresar con honores.
Me alegra que os haya gustado el disco. Habrá más entregas. Lo prometo.

Oscar dijo...

Debo admitir que no he paladeado tantos Bootleg Series como me hubiera gustado pero aún así me entristece su fin. Recuerdo con nostalgia el día en que Nacho escribió en la pizarra la dirección de Corazones Hambrientos a modo de publicidad subliminal, citándonos allí para encontrarnos con su crítica mirada al mundo. Y no nos ha fallado. Espero que encuentres el camino para hacernos llegar tus palabras, pero sobretodo, tu genialidad. Saludos.

P.D.: A ver cuando repetimos la cenita de este verano.

Sergio dijo...

Por cierto, ¿Soy el único que no ve la foto que encabeza el artículo o está hecho asi a propósito?

Nacho dijo...

Está hecho así a propósito. Ya sabes amigo, todo está conectado y todo tiene su sentido.

Abrazos.

Sergio dijo...

Genio maldito.

laura dijo...

Hola cariño,
Sinceramente no pensé que me iba a dar tanta pena que acabara esta sección porque siempre tengo cosas tuyas que leer y sin embargo ahora que la has terminado la echo de menos y me he sorprendido hoy lunes esperando que publicaras algo nuevo. Quiero que sepas que nos has entretenido, nos has hecho reir e incluso "polemizar", en fin que hemos pasado muy buenos ratos aquí. Lo bueno es que vas a volver renovado y con las pilas cargadas. Aquí te esperamos. Un besazo.
Laura.

laura dijo...

Hola cariño,
Sinceramente no pensé que me iba a dar tanta pena que acabara esta sección porque siempre tengo cosas tuyas que leer y sin embargo ahora que la has terminado la echo de menos y me he sorprendido hoy lunes esperando que publicaras algo nuevo. Quiero que sepas que nos has entretenido, nos has hecho reir e incluso "polemizar", en fin que hemos pasado muy buenos ratos aquí. Lo bueno es que vas a volver renovado y con las pilas cargadas. Aquí te esperamos. Un besazo.
Laura.

Anónimo dijo...

Me dejas flipado.

Suerte y gracias por los esos lunes.

un abrazo
GDB