Llega un momento en el que el corazón ya no bombea sangre sino aceite. Empiezas a sudar petróleo, los puños se convierten en grandes mazas de metal fundido, los pies se hunden en fango y a cada movimiento vas acercándote más al olvido. Recuerdo a todos los amigos que fueron cayendo en el camino. Recuerdo todas las promesas que les hice a mis mujeres. Recuerdo a todas las aspirantes a Marylin esperando ,mordiendo sus perfectas uñas, a las puertas del Logde. Recuerdo todos esos susurros, todas esas ensoñaciones. Todas se perdieron para siempre. Todo lo que antes tuvo sentido, hoy está enterrado.
Sigo sorprendido de lo buenos que son los relatos... te propongo ponerles imagen... a ver si surge algo.. te parece ?
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