miércoles, septiembre 19, 2012

LA DISQUERÍA ELÉCTRICA (53)

Saludos Hermanos del Blog El Muchacho se ha pasado un intenso verano buscando caminos sonoros todavía no conocidos u olvidados en algún rincón de su memoria.Has sido días largos en los que, bajo su sombrilla clavada en la arena de alguna isla remota, ha ido recopilando temas para poder saciar sus inquietudes musicales. El tema de hoy pertenece al disco en solitario de Mick Jagger "Goddess in the Doorway" en el que colabora Lenny Kravitz y cuya protagonista del clip es la actriz, cantante, baterista, DJ y bailarina Shannyn Sossamon (actriz fetiche del Muchacho). Espero que os guste. Abrazos Eléctricos

martes, septiembre 18, 2012

A day in the life

Tal día como hoy desapareció para siempre la magia bajo la yema de los dedos del dios Jimi Hendrix...

Alabados sean tus Riffs....


Palabras Usadas

Dos grandes ante un tema generacional e irrepetible. Un instante de inspiración fecunda. Cada frase es un puñal o un poema según se mire. No hacen falta explicaciones: Lennon vs Tweedy


 

LA DISQUERÍA ELÉCTRICA

COMING SOON

Ordinaria Polaroid

¿Quieres dar una vuelta conmigo?





lunes, septiembre 17, 2012

En el ángulo muerto Vol. 160



El toro de la vergüenza

El verano patrio es pródigo en actos que, bajo el amparo de la supuesta tradición, provocan mi más profundo pavor y compasión para con aquellos que, o bien participan de semejantes festejos o bien son depositarios de tan inconmensurables actos culturales. El hecho es que a lo largo y ancho de la geografía hispana se repiten, se reproducen y se amparan las acciones violentas, salvajes y retrogradas que la población tiene a bien festejar bajo el paraguas de la cultura, lo atávico o lo castizo. No es más que una excusa para la reunión, la comida y el alcoholismo que, como en todas las conmemoraciones, acompañan a nuestra particular manera de divertirnos. Sin embargo, en este nuestro ampuloso país tenemos a bien el acompañar estos encuentros con algo de sangre animal y, en muchas ocasiones, humana.
Son innumerables las torturas ociosas que se realizan y, de hecho, es el toreo, ese refugio de iletrados y supuestos estetas, una de las representaciones más idiosincrásicas de nuestra Nación. Sí, en el extranjero, para bien o para mal, se nos conoce por las corridas, la paella y cuatro clichés más de los que parece que seremos incapaces de escapar. Mientras que a los alemanes se les reconoce por la eficacia, a los franceses por la alta cultura, a los orientales por la tecnología y los americanos por su imperialismo económico y pseudocultural; a los españoles se nos reconoce por nuestra brutalidad y primitivismo en el que llevamos anclados desde el Medievo. Además, inspiramos poca confianza, nuestra economía es ruinosa y la política corrupta. En definitiva, somos una bagatela que desde fuera se observa con sorpresa y curiosidad prácticamente antropológica. Algo para visitar sin más pretensiones, no vaya a ser que se contagie alguna de las características que nos definen.
Por supuesto, el ataque indiscriminado a nuestro patrimonio natural es moneda de cambio a la que estamos acostumbrados pues, a pesar de la inconmensurable riqueza y variedad de la que disfrutamos, hemos arrasado los litorales, quemado los bosques y esquilmado la enorme multiplicidad de especies animales con las que contábamos. De esta forma, parece que hemos acordado hacer de esta particularidad nuestra seña de identidad y abanderamos como estandarte el martirio a los seres vivos como muestra de nuestra manera de divertirnos. Sería imposible concretar en pocas líneas todos las atrocidades que se realizan pero una de las que destacan por encima del resto es la del Toro de la Vega, actividad sanguinaria que cada día me resulta más espeluznante, cruenta y desagradable.
La fiesta de marras parece ser un bien de interés turístico de no sé qué orden pero, a decir verdad, me llama la atención la lamentable imagen que damos desde un país que ha producido excelentes pinturas, muestras arquitectónicas singulares, que cuenta con innumerables parques naturales y que posee una bagaje literario reconocido universalmente. Empero, decidimos exportar y promocionar una reunión de catetos que, con sus todoterrenos, se van al campo a emborracharse mientras unos tipos barrigones a caballo deciden acabar con un toro que es atravesado mediante lanzas hasta que muere desangrado. Por supuesto, para que se prolongue esta espantosa costumbre, los niños son testigos privilegiados de la destrucción de un ser vivo mientras sus orgullosos padres se arrean un cubata tras otra bajo el sol de la campiña vallisoletana. El espectáculo es tremendo; primero se suelta a un bello toro de lidia por el campo en una especie de recorrido vallado y rodeado de paletos; después salen a caballo los lanceros, una especie de pijos de pueblo que cabalgan mientras sus lorzas se bambolean arriba y abajo. Es evidente que nadie se acerca al animal y de ahí el uso de largas pértigas rematadas por el terrible metal que va provocando heridas mortales hasta que, como no podía ser de otra manera, el bellísimo toro bravo acaba por morir entre vítores cobardes y ebrios.
Es capital, antes de acometer cualquier otra reforma política, económica o social, que alteremos este legado cultural que no hace sino ponernos en evidencia ante Europa y el mundo y que, por lo menos a mí, me provoca el más absoluto de los rechazos. O bien salimos de la Edad Media en la que estamos insertos o bien nos encerramos en estos terribles ritos de manera definitiva; no hay otra salida.

Nacho Valdés

viernes, septiembre 14, 2012

Out the air

Feist ha aparecido varias veces en la secciones de este blog. Lo ha hecho tangencialmente en unas o de forma directa en otras. El caso es que esta monada canadiense es una de esas voces que siempre esperas encontrarte en algún momento del día. Feist ha ido mutando en cada disco(como debe ser) y en el último trabajo parece haber tocado techo(esperemos que no).
Este es el single extraído del fabuloso trabajo "METALS" y tiene por título "The Bad in Each Other".
Espero compartan mis gusto:
 

Buen fin de semana...


Ordinaria Polaroid

Por mi ventana también sale el sol...




lunes, septiembre 10, 2012

En el ángulo muerto Vol. 159



Torneo

Llegamos temprano para evitar los abucheos y las protestas que suele levantar la competición aunque tuvimos la mala fortuna de que todavía no habían habilitado la rampa de entrada para las concursantes. El caso es que esperamos en la parte trasera hasta que pudimos entrar, varios operarios tuvieron que echarme una mano pues Silvia estaba agotada de tanto movimiento. Ahora que competimos en la categoría de más de trescientos quilos y estamos en la élite cada desplazamiento es toda una odisea que debe hacerse con sumo cuidado; en caso contrario podríamos provocar alguna lesión y quedar fuera del circuito.
El dinero en premios es cada vez más cuantioso, gracias a las victorias que estamos cosechando y a la publicidad de proteínas y complejos alimenticios que hemos firmado hemos podido mudarnos del estrecho piso en el que Silvia sufría muchísimo. Ahora estamos en un chalet adaptado, con puertas amplias y con una entrada directa al cuarto para poder salir directamente al remolque que usamos para transportarla con tranquilidad. De hecho, lo he adaptado yo mismo con todas las comodidades para que pueda ir descansada y en las mejores condiciones posibles pues cada día tenemos que estar en un sitio distinto. También tuve que hacer reformas en nuestro hogar pues, desde que decidimos inscribirnos en una categoría superior, Silvia ha cogido toda la masa necesaria para poder codearse con las mejores. De hecho, creo que en España hay pocas que puedan hacerle sombra y que tengan un cuerpo tan trabajado y adaptado al certamen. Estoy deseando dar el salto europeo y, si todo va bien, quién sabe, quizás acabemos en Estados Unidos donde están las principales obesas de todo el mundo.
Una vez en la competencia tuvimos la desagradable sorpresa de que un pequeño grupo decidió colarse para protestar y estuvieron un rato boicoteando el acto, hasta que no fueron expulsados por la seguridad no pudimos reanudar el evento. Fue un momento tenso que no soy capaz de comprender pues, en contra de lo que proclaman, nadie es cebado ni obligado a disputar por el premio. Todas las chicas están en la palestra por su voluntad y, por supuesto, lejos de las acusaciones que indican que suponemos un ejemplo nefasto y un peligro para la salud pública, creo que personificamos todo lo contrario: una muestra de superación personal que indica los límites que puede alcanzar el ser humano. Además, todo es inocuo pues nadie sufre ningún tipo de humillación. Primero pasan los jueces catalogando a todas las concursantes por peso, talla y estructura adiposa; después, para que todos los espectadores puedan ser partícipes, se muestra a las concursantes por categorías en la plataforma y se realiza la votación del público y, en último lugar, se ponen en claro las puntuaciones alcanzadas. Todo tan normal como si se tratase de una competición de culturistas o algo por el estilo. De hecho, desde mi punto de vista, estas chicas son superatletas sometidas a regímenes, deporte y todo un programa que deja poco espacio para una vida convencional. En fin, todo un sacrificio que casi nadie tiene en consideración.
Al final del día llegamos a casa con la satisfacción de otro trofeo en nuestras vitrinas y con la alegría de una oferta para asistir a Zurich con todos los gastos pagados. Según el tipo que me abordó y me sondeó, Silvia tiene muchas posibilidades de coronarse como campeona de Europa y eso nos abriría las puertas a América y a jugosos contratos que nos permitirían subir un peldaño más. Seguiremos trabajando duro, como siempre pero, por otro lado, andaré con cuidado pues hay mucho malintencionado en la alta competición. No vaya a ser que quieran dejarme de lado o conquistar a esta enorme belleza que es mi mujer. Ya veremos qué nos depara el futuro, por el momento nos mantendremos con los pies en la tierra y seguiremos trabajando día a día logrando ascender de categoría y nivel en este mundillo del peso y la grasa corporal.

Nacho Valdés

A day in the life

Hoy podría ser un lunes cualquiera pero no es así. Hoy cumple un año SARA. Por eso, recupero la canción que le brindó su bello nombre y sus ojos de mercurio.
"Sara, Sara,
Sweet virgin angel, sweet love of my life,
Sara, Sara,
Radiant jewel, mystical wife."

.
Felicidades..

viernes, septiembre 07, 2012

Out the air

Para mandar un poco de energía positiva a mi colega Sergio en un día importante para él nada como un temazo de su grupo más reverenciado.

Abrazos y mucha suerte.

martes, septiembre 04, 2012

Palabras Usadas

Son muchísimos los artistas que han caído bajo el influjo Beatles y otra leyenda como Bowie, que por cierto es noticia, también realizó su contribución al universo de los de Liverpool.
Hoy se enfrentan leyendas de la música contemporánea que, cada cual en su estilo, creó su propio camino más allá de modas y convenciones. El Duque blanco contra los Fab Four, decidan ustedes.



lunes, septiembre 03, 2012

A day in the life

Bob Dylan publicará el próximo 11 de septiembre( un día después del cumpleaños de mi hija Sara) su disco de estudio número 35 y lo hará con el nombre de TEMPEST. Ya se han podido escuchar un par de canciones que nos devuelven a un Dylan más literario que nunca y sumergido en las raíces del folk, blues y country americano. El primer vídeo del nuevo disco se acaba de estrenar y, como de costumbre, no dejará indiferente a nadie. Empieza el curso y que mejor manera de acompañarlo que esta.

Saludos

 

En el ángulo muerto Vol. 158



Cuidados

Me levanto siempre a eso de las seis de la mañana, tengo mucho que hacer y mis días suelen alargarse hasta bien entrada la noche. Lo primero, la dieta hipercalórica: una tortilla con ocho huevos, algo de proteína cárnica y dejar preparado el almuerzo pues más o menos cada tres horas tiene que comer algo pues en caso contrario se encuentra mal y tiende al abatimiento. La comida es asunto de religión en mi casa, no se puede tontear con el asunto y debo medir las cantidades de manera sumamente precisa. La verdad es que en esta cuestión he sido autodidacta, nunca he estudiado nutrición ni nada por el estilo. De hecho, comencé con historia hace muchos años y no terminé el segundo curso, el asunto académico no iba conmigo.
Lo que ha llenado mi vida es la competición, comenzamos hace tres años y estamos alcanzando un nivel espectacular. Lo que se inició siendo un problema, por lo menos a ojos de los médicos, acabó por convertirse en nuestra oportunidad. Ya no trabajo, solo me dedico a mi campeona pues, aunque es un poco sacrificado, ocupa todas mis atenciones y los éxitos está procurándonos el dinero suficiente para vivir con holgura. Fue algo casual, un día mirando tonterías por internet se me ocurrió buscar información sobre el tema y allí estaba nuestra oportunidad. Lo primero que hice fue acudir yo solo a ver cómo era el tema y me encantó. Había varias bellezas y todos los participantes que habíamos pagado entrada pudimos votar para elegir a la triunfadora; fue maravilloso y lo convertí en la oportunidad que estábamos buscando.
Al comenzar a meterme más en profundidad es cuando conocí a Matías, él fue el que me dio los primeros consejos y el que me guió en este mundillo tan interesante. De todas formas, estaba relatando el día a día de una campeona así que será mejor que continúe. Después del desayuno es necesario lavarla, sobre todo debajo de los pliegues de la piel pues tiene a acumularse suciedad y puede ocasionar llagas. Así, todos los días llegamos hasta la bañera gigante que tenemos y, poco a poco, levantando toda la carne que rebosa voy frotando con una esponja que evita los eccemas, hongos y demás problemas. Más tarde, después de secarla bien y ponerle algo, toma algo más de comida. En esta ocasión pasamos a la fruta y la verdura que es fundamental como antioxidante y para el cuidado de las articulaciones. Lo normal es que tome cinco o seis piezas de fruta y un revuelto de verduras, el huevo es imprescindible. Aún así, si hay alguna fruta de temporada es por la que suelo decantarme. En alguna ocasión, ha llegado a ingerir una sandía o un melón entero. No es lo que más me gusta pues según mi experiencia la variedad es importante pero debo reconocer que resulta más cómodo. A continuación hacemos ejercicios, siempre con mi supervisión y ayuda. Estiramientos y, sobre todo, musculación pues es esencial tener una potente masa muscular para evitar posibles lesiones debido al peso. Lo normal es que después salga solo a hacer el pedido de comida para la semana, deben ser alimentos frescos y que se aglutinen los elementos básicos de la pirámide alimenticia. Necesitamos cereales, hidratos, lácteos y, sobre todo, muchísima proteína. Cuando vuelvo damos un paseo corto pues tengo que hacer la comida, así que vamos al parque cercano a casa y me pongo a trabajar en la cocina. Suelo combinar carne, pescado y algo de pasta. Normalmente a la plancha aunque en cantidades adecuadas para sostener la masa corporal de mi campeona, no suelo bajar de los tres o cuatro quilos de alimento. Por la tarde descanso un poco y dejo preparada la merienda y la cena y bajo al club para enterarme de las últimas novedades.
Hay que reconocer que internet es increíble para conocer a personas con los mismos intereses y, gracias a los contactos que he creado, hemos montado un club al que cada día se inscriben más personas. De hecho, estamos pensando en cobrar una cuota para poder acudir a las competiciones internacionales. Ya veremos, habrá que ir poco a poco. Lo que está claro es que gracias a la información que intercambiamos y los vínculos que hemos creado todos nos beneficiamos y estamos consiguiendo una mejora importante en el rendimiento de nuestras competidoras. Quién sabe, quizás el año que viene podamos llegar a Zurich para la convención anual pero, por ahora, tenemos la competición nacional como próximo objetivo.

Nacho Valdés

lunes, julio 30, 2012

Out the Air

Para esta despedida hasta septiembre contamos con la inestimable colaboración de Seasick Steve, un redneck que con su guitarra destartalada puede darnos unas cuantas lecciones de blues clásico y primitivo que compone mientras destila whisky ilegal en los bosques americanos. Una maravilla.

Disfruten del merecido descanso y nos vemos a nuestra vuelta.

En el ángulo muerto Vol. 157



Duelo

Garrido y García entraron, como un torbellino que arrasaba todo, en la sala de reprografía, Menéndez se hizo el indiferente durante unos instante pues el ruido de la maquinaría era ensordecedor. Los recién llegados esperaron unos instantes y después, con cierta rudeza, apartaron de las fotocopiadoras a mi soldado. Éste estaba chorreando por la sudoración y a los de producción, con sus finos trajes, se les veía realmente incómodos ante la situación con la que tenía que lidiar. Las máquinas fotocopiando y encuadernando a todo rendimiento y tres tipos, uno de ellos obeso, en ese pequeño espacio no podía dar como resultado más que traspiración e incomodidades. Después de comprobar que no tenían manera de utilizar los aparatos, pues Menéndez los había programado para que trabajasen toda la mañana, salieron con sus ropas pegadas a la piel y con el rostro lastrado por la preocupación.
Se quedaron unos instantes bajo el fluorescente que había al principio del pasillo, se les veía realmente confusos y sin dirección y daba la impresión de que de un momento a otro iban a rendirse y darlo todo por perdido. A pesar de que había tomado innumerables precauciones, no pude evitar echar un vistazo a su patética derrota que parecía que iba a traer nuevos aires a la empresa. Garrido volvió a cruzar su mirada con la mía, estaba cargado de rabia y debo reconocer que durante un instante me acobardé y miré a mi pantalla para hacerme el despistado. Por supuesto, ese movimiento tan torpe no pasó desapercibido para mi mortal enemigo que comenzó a dar grandes zancadas en dirección a mi mesa mientras el señor García se preguntaba qué era lo que había sucedido.
Me mantuve impertérrito mientras transcurrieron unos segundos durante los que el tipo se mantuvo de pie frente a mi mesa hasta que levanté la vista y me quedé en silencio observándole. El otro tampoco decía nada, parecía estudiar mi alma con sus ojillos vivarachos que destilaban frustración y odio. Se encontraba en un momento realmente delicado y no deseaba provocarle, podría estallar como una olla a presión. Continué tecleando, como si nada hubiese pasado aunque su presencia me provocaba una profunda turbación. Por fin se sentó en el borde mi mesa, ocupando un espacio que resultaba imprescindible para mí y dando a entender que requería mi escucha inmediata. Le pregunté qué quería y me respondió que utilizar mi ordenador, lo dijo con tal seriedad que casi llega a impresionarme. Le indiqué, con suma amabilidad, que eso resultaba del todo imposible pues andaba inmerso en un importante trabajo que requería toda mi atención. Insistió con cierta rudeza y, con su mano, apartó mi silla hacia atrás. La situación estaba volviéndose realmente tensa y toda la planta atendía a lo que estaba sucediendo. Yo, sin tener en cuenta lo que estaba haciendo, volví a juntarme a mi escritorio y continué trabajando. De un empujón Garrido me arrancó de mi puesto y, tras coger una regla metálica que tenía sobre mi mesa se abalanzó sobre mí. El filo me pasó rozando y rasgó mi camisa, el hombre estaba fuera de sí y parecía convencido de la necesidad de acabar con mi vida. Conseguí esquivar una segunda embestida y se estrelló contra el puesto de trabajo de otro compañero, se dio la vuelta e intentó golpearme el rostro. Falló de nuevo y, mientras recuperaba su posición tuve ocasión de estrellar una grapadora contra su frente dejando una grapa clavada como muestra de mi victoria.
Garrido se retiró sollozando, parece ser que la grapa fue más una punzada en su orgullo que una herida física y, después de que los mandos le pidiesen responsabilidades por el retraso en la entrega y la agresión que sufrí, causó baja en la empresa. Todos nos congratulamos de cómo fuimos capaces de salir de la situación pero algo rondaba en mi cabeza: ¿cuánto tiempo tardaría en destaparse el siguiente Garrido?
Por si acaso yo estaba en guardia, cualquiera que fuese el que intentase ocupar ese vacío tendría que vérselas con mi departamento.

Nacho Valdés

lunes, julio 23, 2012

En el ángulo muerto Vol. 156



Nerviosismo

Me mantenía impertérrito ante el caos que parecía desarrollarse en el departamento de producción. Garrido ya se había levantado de su asiento y esperaba ansioso la llegada del responsable del departamento de sistemas que, como no podía ser de otra manera, llevaba su propio ritmo al margen del resto de personal. Para cuando acudió, Vicente, que así se llamaba el tipo, paladeaba el café de máquina que siempre parecía estar consumiendo. Era maravilloso, tenía una especie de don de la ubicuidad por el que siempre se le podía localizar allí donde hubiese bebida o comida aunque cuando surgía una emergencia tecnológica parecía evaporarse. El sujeto, que siempre llevaba la ropa descuidada y el pelo grasiento como si no se asease con la frecuencia necesaria, apareció por el pasillo central arrastrando los pies. De un vistazo comprobé como Garrido estaba descomponiéndose, cada segundo que pasaba era vital para sus intereses y la clepsidra removía su mecanismo impertérrita.
Para cuando le explicó el problema, Vicente ya estaba perdiendo el tiempo observando a la señorita Vázquez a la que yo había adoctrinado para que volviese a quitarse la chaqueta, su generoso escote llamó la atención inmediata del responsable de las reparaciones. El líder enemigo estaba agotando su paciencia y, aunque siempre solía mostrar una cara amable con la que intentaba maquillar su mezquindad, lo peor de su alma negra parecía querer asomar al exterior. El otro pobre diablo no sabía lo que se le venía encima, estaba dedicándole una sonrisa a mi arma disuasoria que, haciéndose la tonta, sonreía bobaliconamente. Cuando ya hubieron pasado unos minutos Garrido estalló y, aunque con cierta contención, comenzó a increpar al técnico. Éste, sorprendido ante la situación, retrocedió unos pasos y, confundido, dejó el vaso de plástico que llevaba en la mano y se puso a trabajar en uno de los equipos que tenía delante. Acabó por comprobar de manera efectiva que realmente no tenían internet y explicó desganado que probablemente le llevaría un buen rato solucionar el problema. Garrido, enrojecido por la rabia que se le estaba acumulando, comenzó a gritarle a un palmo de la cara dejando claras las posibles consecuencias de su inoperancia. La cosa se ponía interesante y yo disfrutaba del espectáculo. Por último y fuera de todo pronóstico, el otro trabajador empujó con fuerza al líder de producción provocando que éste se golpease contra la mesa que tenía detrás. Durante un instante el tiempo se congeló, toda la planta guardó silencio de manera prácticamente imperceptible y los teclados dejaron de traquetear para, al momento, como si nada hubiese pasado, volver a reanudarse la actividad. Los dos hombres se miraron con odio sincero y cada uno se fue por su lado.
Garrido se reunió con el gabinete de crisis que parecía haber formado, los personajes más influyentes de su sección estaban juntos en un conclave que intentaba buscar soluciones para lo que estaba sucediendo. Tal y como había planeado, el señor Garcia y él se dirigieron a la zona de recepción donde se debían encontrar las secretarias que tenían equipos con acceso a la red. El joven y voluntarioso Antonio había hecho su trabajo y las muchachas, aprovechando la ausencia de la directiva, se había ido a tomar un café y flirtear con mi servicio de inteligencia y disuasión. No pude evitar una sonrisa cuando les vi volver más atribulados que antes, estaban confusos y mientras la lluvia arreciaba en el exterior, en el interior parecía desencadenarse también una tormenta de otras características. Se preguntaban qué hacer y, en un momento dado, Garrido interceptó una de mis miradas y comentó algo al oído del señor García. No sé si sospechaba algo o simplemente me dedicó un vistazo de desprecio, me daba igual yo seguí como si nada. El siguiente paso sería imprimir el material que tenían que sacar de manera imprescindible adelante e intentar mandarlo por el fax. Se trataba de un movimiento arriesgado pero, puesto que la gerencia necesitaba el resultado de su labor, quizás era la única salida que tenían. Eché un vistazo a la zona de reprografía y comprobé como Menéndez sudaba a chorros mientras ocupaba el exiguo espacio con el que contaba la habitación, volví a sonreír imperceptiblemente.

Nacho Valdés