miércoles, junio 26, 2013

LA DISQUERÍA ELÉCTRICA (84)

Tomando el relevo de la entrada de Nacho y aprovechando la reedición por el 25 aniversario de "La canción de Juan Perro" hoy me aparecido oportuno que suene en el blog una de las mejores canciones del grupo y de la que Santiago está mas orgulloso. "Porque me sentía orgulloso de haber conseguido narrar una película en ocho o nueve estrofas sin necesidad de recurrir al estribillo" Auserón dixit. Posteriormente la canción fue llevada al comic de la mano de Max.

Delaletra



La hora del perro





Aprovechando el relanzamiento de La canción de Juan Perro, recomiendo esta semana la última obra literaria de Santiago Auserón; El ritmo perdido.
 Se trata de un trabajo monumental y riguroso en el que Santiago bucea en los orígenes rítmicos que confluyen en la península heredados de la tradición negra. España, zona de paso para el Mediterráneo, África y con posterioridad América se convierte, según lo que defiende este artista, en el crisol donde convergen los influjos musicales negroides que hacen de nuestra tierra una zona particularmente fértil para  la creación rítmica y de canción popular. El mundo árabe proveniente del continente negro, los pueblos mediterráneos y las colonias plagadas de mano de obra esclava negra y mulata intercambian sonidos y formas de entender el arte que, a pesar de los intentos oficiales por desahuciarlos, acaban por calar en todos los estratos sociales para terminar por formar el conglomerado musical con el que contamos en el presente.
La obra, fruto de una profunda reflexión e investigación en la que se husmea la pasión de Auserón por el tema, no es de acceso fácil pero supone un claro análisis de los patrones rítmicos y musicales que cristalizan en la península desbordados por la pasión con la que son recogidos y asimilados. Se trata, por lo tanto, de un trabajo serio en el que las notas a pie de página son constantes y en el que las referencias autobiográficas son escasas por innecesarias. Por supuesto, se rastrea la formación filosófica del escritor y hace un ejercicio de contraste de opiniones para defender la tesis, polémica en algunos ámbitos académicos, de que el mundo negro supone una de las mayores influencias para la melodía hispana.
A pesar de su dificultad para el público medio, se trata de un tratado recomendable para cualquiera que quiera entender la música actual desde la lejana herencia que la ha conformado tal y como es hoy en día.

martes, junio 25, 2013

En el ángulo muerto Vol. 196



Sin perspectivas



El prestigio llegó temprano, con una de mis primeras obras a la que no había concedido demasiada importancia. De todas formas, este tipo de asuntos se producen cuando uno menos se lo espera y, en este caso, la gloria vino de improviso y sin que me hubiese marcado un plan previo. El caso es que se trató de algo meteórico, pasé de escribir en publicaciones mínimas a ser elogiado como uno de los referentes literarios de mi generación. La gente se peleaba por estar cerca de mí, me llovían las ofertas y con buen criterio me encomendé a un agente que me consiguió un contrato millonario del que he vivido estos últimos años.
Por supuesto, nada resulta gratuito y he trabajado duro multiplicando mis apariciones en todos los medios a los que alcanzaba mi productividad. Revistas, columnas de prensa, tertulias, conferencias y, por supuesto, una novela publicada puntualmente cada año y medio. Durante un tiempo que a mí se me antojó maravilloso mi capacidad de crear historias u opiniones fue superlativa, las ideas llegaban raudas a mi mente y me mantenía en una especie de alerta constante a la caza de nuevos argumentos u horizontes para producir mis textos. La crítica, con las típicas excepciones motivadas por la envidia, era unánime y contribuyó enormemente a mi posicionamiento entre los grandes de la literatura del país. En pocas palabras, acabé por codearme con los mejores y estos, en la mayoría de los casos y cuando no se trataba de algún engreído, respetaban mis puntos de vista y me tenían en consideración.
De todas formas, este periodo tan fructífero ha resultado ambivalente y he visto de todo. He asistido a extrañas fiestas en las que abusé del sexo, del alcohol y de la cocaína. He estado borracho en una recepción oficial ofrecida por el ministerio de cultura y en la que se encontraban los príncipes, he follado con modelos y presentadoras y ha sido tal el número de mis conquistas que prácticamente he perdido la cuenta de las famosas que han pasado por mi cama; asistí como personaje principal a bodas y eventos de todo tipo y, en definitiva, puedo garantizar que la última década ha sido tremenda para mi salud y para mi mente aunque, como buen literato, he conseguido engañar a todos aquellos que me siguen considerando como una de las cabezas creativas más importantes del momento.
En realidad todo acabó por convertirse en una farsa y mis metas y valores han ido disolviéndose a medida que ascendía en la pirámide social pues, a cada estrato que conseguía escalar, mi moral descendía de manera recíproca hasta que un día acabé por tocar fondo. Esa mañana me había despertado en la cama de una admiradora con la que me había acostado o, más bien, había intentado acostarme pues era tal mi nivel de intoxicación que creo que no llegó a levantárseme. Para el caso es lo mismo, parece ser que la tía estaba contenta de tenerme a su lado y si no fui capaz de darle algo de sexo lo que sí compartí fueron todas las drogas y perversiones que llevaba encima. La situación se complicó cuando cogí el taxi para volver a mi refugio, me dio una especie de arritmia que me asustó de verdad y a  duras penas fui capaz de refugiarme en mi apartamento para calmarme. Los latidos desbocados fueron acompañados por una fuerte punzada en el pecho que llegué a pensar que me llevaría al otro barrio, la situación se tornó tan desesperada que tomé la determinación de cambiar de vida de manera radical y volver a mis orígenes, a cuando disfrutaba escribiendo y la literatura era el fin y no el medio para alcanzar los placeres en los que me complacía.
Ingresé en una clínica privada para desintoxicarme y, además de tratarme estupendamente, acabaron con buena parte de mis ingresos. Lo que resultó más curioso de todo el asunto es que acabaron con mis vicios de manera sencilla y radical pero, por otro lado, también consiguieron deshacerse de mi creatividad. Efectivamente, cuando llegué a mi hogar y me propuse cumplir con las obligaciones que había contraído con distintas publicaciones mi mente parecía haberse disuelto y mi capacidad artística se había desmoronado de manera irremediable pues era incapaz de comenzar a escribir nada interesante; daba la sensación de que habían extirpado,  junto a mi tendencia a la desmesura, parte del intelecto.
Tras recuperarme del impacto inicial consideré la necesidad de buscar   una salida al callejón en el que me veía encerrado.

Nacho Valdés

viernes, junio 21, 2013

miércoles, junio 19, 2013

LA DISQUERÍA ELÉCTRICA (84)

La banda sonora de mis domingos por la mañana. Esta francesita se llama ZAZ y ya tiene tres discos publicados en su país.

martes, junio 18, 2013

Palabras Usadas

Entre roqueros anda el juego. En el año de mi nacimiento 1978, el primer roquero argentino afincado en Madrid publicaba un disco arquetípico para el rock en castellano. Por supuesto, hablo de Moris y su "Fiebre de Vivir". Moris inició, casi sin quererlo, una relación roquera entre Madrid y Buenos Aires que con el tiempo se ha convertido en motivo de alegrías y a la que dieron continuidad Tequila y años más tarde Los Rodriguez. Ahora en nuestros días, tres roqueros repescan un yema de ese disco para presentar su gira en común por España. Loquillo, Ariel Rot y Leiva traen esta letra escrita por Moris hace más de 30 años pero que suena increrblemente actual en los tiempos que corren. Allá vamos con el Rock de Europa:

lunes, junio 17, 2013

En el ángulo muerto Vol. 195



Un milagro que ocurre en el cine


Durante un instante el tiempo pareció detenerse mientras el candidato avanzaba a paso decidido hacia los medios informativos congregados, habían formado un semicírculo que le obligaría a detenerse antes de entrar en contacto con la población. Durante un instante dudó, no tenía claro que esa primera comparecencia pública en esa recóndita población golpeada por la desgracia fuese adecuada para volver a situarse en la primera fila. Miró hacia atrás, el gesto del hombre de gafas de pasta le incitó a exponerse de manera definitiva. En cuanto estuvo a tiro, los reporteros dispararon sus preguntas como si llevasen mucho tiempo esperando con la escopeta cargada al lado de la mecedora.

-          ¿Qué tiene que decir sobre la relación que se ha atribuido con una menor?               - Fue la primera cuestión que recibió sin tiempo a reaccionar, se hizo el silencio mientras las grabadoras se acercaban a su cara.
-          Creo que hoy no es un día para hablar de este tipo de cosas. –Intentó zanjar con una amplia sonrisa.
-          Pero, ¿no puede decirnos algo sobre este asunto? – Insistió una de las periodistas que había esperado su llegada bajo el sol.
-          Es un tema que está en manos de la justicia, confío plenamente en el trabajo de nuestros magistrados y tengo la certeza de que se demostrará mi inocencia. – La impertinencia de las preguntas no fue óbice para que siguiese mostrando sus dientes blancos y perfectamente alineados.
-          Sin embargo, tiene usted posibilidades de entrar en la cárcel si la sentencia no es favorable. ¿No le parece un peligro para el desarrollo de su carrera?
-          Yo no estoy aquí para cubrir el expediente, yo me entrego a los votantes –sostuvo el candidato con seguridad- y es lo que voy a hacer. Creo que deberíamos respetar el dolor de los aquí presentes y dejar estas sórdidas mentiras para otro momento. ¿No les parece?

Según pronunciaba la última frase se deshizo de la prensa y, entre protestas de los reporteros, se abrió paso para llegar hasta los habitantes que allí se habían reunido con aire indignado. Con su traje impoluto y su envidiable presencia comenzó a estrechar manos y a interesarse por la situación de familiares de los afectados, los vecinos  mantenían una actitud escéptica aunque se dejaban llevar por la extraña situación que se les presentaba con un forastero dando consuelo y haciendo que se interesaba por sus problemas.
Repentinamente se escuchó un grito anónimo que surgió de la masa: - Asesinos.
El candidato, un tanto confundido, levantó sus manos mostrando las palmas en un gesto de buena voluntad y comenzó a decir con tono elevado: - Tranquilidad, estoy aquí para…
No pudo terminar la frase, de entre el gentío surgió una garrota que con un rápido movimiento impactó violentamente en su cara. Se quedó aturdido, mirando a la multitud y llevándose la mano hasta la boca mientras se tambaleaba. Se escucharon más gritos pero no los escuchaba, solo percibía un pitido en sus oídos y una luz blanca y potente que le cegaba. Intentó sonreír pero de entre sus labios sanguinolentos y rasgados sólo surgieron unos dientes fracturados que conformaban una mueca grotesca. Alguien le cogió del brazo y lo arrastró hasta el coche, en cuanto entró se cerró la puerta y el chófer arrancó alejándose de la amenazante población. El consejero estaba radiante, le había dejado el pañuelo a su joven pupilo y éste lo sujetaba contra su rostro lívido y desfigurado por el impacto.
-          Ha sido un milagro, ha salido mucho mejor de lo que esperaba. – Le dijo el hombre de las gafas de pasta.
-          ¿Cómo? – Acertó a contestar el otro.
-          Que seguro que después de esto saldrás reelegido, no tengo ninguna duda. – Repuso pletórico el tipo maduro.
-          Pero, esto es una puta mierda –balbuceó el joven-. Lo siento, tenía que decírtelo –repuso en un intento de que su consejero no tuviese en consideración el último comentario.
-          No te preocupes, lo sé.

El vehículo circulaba por la carretera secundaria a gran velocidad, el conductor miró un instante por el retrovisor y no pudo reprimir una discreta sonrisa al comprobar los estragos que había sufrido la cara de su pasajero. Pensó que, en ocasiones, cada cual recibe lo que merece.

Nacho Valdés

miércoles, junio 12, 2013

martes, junio 11, 2013

LA DISQUERÍA ELÉCTRICA (83)

Si la semana pasada debutaba Santero en la disquería, hoy es el turno de Los Zigarros. Banda de rock fresco y molón que bebe de Tequila, Ronaldos y Rodríguez para sacar al mercado su primer disco. Formado por los hermanos Tormo, Ovidi y Álvaro, ex-miembros de Los Perros del Boogie y producido por Carlos Raya el disco verá la luz a finales de esta semana. Su desembarco en Valencia será el próximo 29 de junio en la sala Wah Wha.

lunes, junio 10, 2013

En el ángulo muerto Vol. 194



Eclipse total


El vehículo atravesó una especie de pasillo que habían realizado los vecinos, las calles estrechas y empedradas parecían encorsetadas entre individuos de campo que miraban con detenimiento desde el otro lado de las ventanillas. En el interior el candidato movía la pierna nervioso, el consejero le miraba de soslayo.
-          Tranquilo, seguro que sale todo bien – le dijo para tranquilizarle.
-          No me cabe la más mínima duda pero ya sabes que antes de salir a la arena siempre me coge la ansiedad, es algo que no puedo evitar.
-          Repasemos el plan.
-          De acuerdo, me vendrá bien.
-          Vamos directamente al lugar del incendio, ahí nos bajamos e intentamos hacer unas declaraciones ante la prensa.
-          ¿Y si no ha llegado todavía? ¿Qué hacemos? ¿Tendré que quedarme con la gente de este pueblo?
-          No te preocupes, ya me he encargado de avisar de nuestra comparecencia, además de los que vengan a cubrir el accidente seguro que alguno va buscando carnaza en relación a lo tuyo.
-          ¿Y qué hacemos si me preguntan sobre la chica?
-          Pasa del asunto, no hay nada confirmado y no es más que un rumor.
-          Ya sabes que este tipo de rumores son los que pueden acabar con una carrera política.
-          Lo sé mejor que nadie – el tipo joven pareció quedarse abatido durante unos segundos.
-          No te preocupes, ésta es nuestra oportunidad. Tú muéstrate indignado, como si te pareciese un escándalo que te hagan preguntas personales en un momento de duelo como éste.
-          Está bien, intentaré controlar la situación.
-          No olvides atacar al gobierno autonómico y presentar las posibles soluciones de las que habíamos hablado.
-          Ya, lo del abandono de la tercera edad y lo del desvío de fondos que iban destinados al mantenimiento del plan de emergencia de la residencia.
-          ¿Y tendré que estar con los viejos supervivientes?
-          ¿A qué viene esa pregunta?
-          Ya sabes que no soporto tener que dar besos a las viejas, suelen tener las manos largas y la textura de su piel me resulta demasiado desagradable.
-          Escúchame bien – el hombre mayor parecía perder la paciencia por momentos -, tendrás que hacer lo que sea necesario para relanzar tu carrera.
-          Entiendo – respondió el joven tímidamente.
-          Si te piden que hagas un estriptease sobre un piano de cola pues vas y lo haces, si tienes que besar a una anciana y te toca un poco el culo vas y te jodes. Es lo que tienes que superar hasta que pases este bache.
-          De acuerdo, intentaré hacerlo lo mejor posible.
-          Hoy tienes que seguir la estrategia de un predicador. Tienes que ser vehemente, hablar en un lenguaje llano y soliviantar a la masa que seguro está esperando explicaciones después de las muertes que se han producido.
-          En fin, me resulta un poco violento aprovecharme de lo que ha pasado…
-          ¿Ahora me vas a venir con escrúpulos? No parecía que los tuvieses cuando te tiraste a la niñata que está destrozando tu porvenir por los platós de televisión.
El otro bajó la cabeza ante la dura acusación que había recibido, justo en ese instante el coche se detuve ante una turba que gritaba indignada frente a un cordón policial que acordonaba la residencia de ancianos que había ardido por los cuatro costados. El candidato respiró hondo, contó mentalmente hasta tres y salió ante la multitud con la mejor de sus sonrisas. El traje impecable, los dientes blancos resaltando sobre su piel bronceada y sus zapatos lustrosos hicieron enmudecer durante un instante a los que se habían congregado frente a la zona siniestrada.
Tras un par de pasos en dirección al gentío el candidato supo que tenía por delante un día muy duro, se preguntó durante un instante si merecía la pena pero continuó caminando sin dejar entrever las dudas que le embargaban. En su mente pudo visualizar el brillante futuro que se le presentaba, solo necesitaba hacer callar esa maldita conciencia que gritaba que algo estaba mal robándole el sueño de las últimas semanas.

Nacho Valdés